Historias de Vida

Las mujeres contaban que eran violadas-Sepur Zarco

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Sepur Zarco es una comunidad situada en la finca del mismo nombre, se encuentra ubicada en el municipio de El Estor, Izabal. Ahí fue instalado el destacamento militar de Sepur Zarco, durante la guerra interna en Guatemala este sirvió como un centro de recreación y descanso para los elementos del ejército. Entre los años 1982 y 1986 fue ahí que mujeres q’eqchi’ fueron víctimas de violencia y esclavitud sexual a manos del Ejército de Guatemala, quienes desaparecieron y asesinaron a sus esposos y destruyeron sus bienes, siendo posteriormente desplazadas para convertirlas en esclavas domésticas y sexuales lo que duraría meses y hasta años.

El 1 de febrero del presente año, el tribunal de Mayor Riesgo “A”, presidido por la Jueza Jazmín Barrios abrió el Juicio en donde se juzga a Esteelmer Francisco Reyes Girón, teniente Coronel del Ejército de Guatemala, por los delitos de asesinato, delitos contra los deberes de humanidad en su forma esclavitud sexual, esclavitud doméstica y violencia sexual y a Heriberto Valdez Asij, comisionado militar, por los delitos de desaparición forzada, delitos contra los deberes de humanidad en su forma de violencia sexual.

A pesar de la estrategia de presentar objeciones contra el Tribunal de Mayor Riesgo “A”, de parte del abogado Moisés Galindo defensor de Francisco Reyes Girón, el tribunal abre el proceso sin aceptar los alegatos del abogado.

El acusado Francisco Reyes Girón se negó a declarar y aduciendo que el Tribunal integrado   por los jueces Jazmín Barrios, Patricia Bustamante y Gerbi Sical, tenían enemistad hacía su persona. La Jueza Jazmín Barrios explicó al acusado y al público presente que el tribunal conocía a los acusados hasta el día de la apertura a juicio y que ellas como jueces eran elegidas por oposición y que no respondían a intereses, amistades o enemistades contra los acusados ni contra sus defensores.

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El acusado Heriberto Asij , se declaró inocente y dijo desconocer de lo que se le acusaba, que el era agricultor y que había trabajado como Policía Municipal. Durante la Audiencia se expuso que el acusado Reyes Girón quien era Teniente Coronel del Destacamento de Sepur Zarco, con el fin de mantener el control de la población autorizó y consintió que soldados que estaban a su mando ejercieran violencia sexual, tratos inhumanos, crueles y humillantes contra las mujeres, todo esto de forma continua. Las mujeres tenían que cocinar y lavar para los soldados sin recibir ningún pago y ellas tenían que poner los alimentos y el jabón para estas actividades. Además sufrieron violaciones sexuales dentro del destacamento y en el río Sepur donde las mujeres eran custodiadas por el ejército para ir a lavar la ropa de los soldados.

“Además debían cocinar y lavar ropa con jabón que ellas mismas compraban, algunas de las víctimas fueron obligadas a trasladarse cerca del lugar conocido como Sepur Zarco, en aprovechamiento de su posición de mujer y donde residieron con sus hijos en viviendas improvisabas hechas con pedazos de nylon, debido a que sus esposos fueron desaparecidos, sus casas quemadas, bienes destruidos, cosechas y animales arrasados por militares, patrulleros de autodefensa, soldados del Ejército bajo el mando del acusado”.[1]

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A Heriberto Valdez más conocido como “El Canche” según las investigaciones realizadas por el ministerio público de Guatemala se le señala de guiar a soldados y comisionados militares a la comunidad de Esperanza Panzos, en el departamento de Alta Verapaz, así como de iniciar un operativo militar en la comunidad en donde el ejército detuvo ilegalmente a 18 hombres que estaban organizándose para legalizar la tierras de la comunidad.

Tres testimonios fueron presentados en está primera audiencia, tres hombres mayas q´eqch´is contaron sobre las violaciones a las cuales ellos y sus comunidades fueron sometidos por parte del Ejército de Guatemala, pero también hablaron sobre como presenciaron las violaciones que se realizaban en el destacamento de Sepur Zarco contra las mujeres.

Pedro Cu , conto cómo fueron obligados a construir el destacamento. Para esto el ejército obligo a la población a desmantelar sus viviendas para que las laminas, palos y otros sirvieran en el destacamento.

“deshicieron las casas, cargamos los materiales, las laminas   y palos de nuestras casas sirvieron para construir el destacamento… fue grande el sufrimiento por lo que hicieron los soldados”

Pedro Cú habló también de cómo los hombres estaban separados de las mujeres y que se sabía que los soldados las violaban pero que ellos no podían ver, a parte de esto los tres testigos hablaron sobre como las mujeres eran obligadas a servir a los soldados. También dijo que estaba en el tribunal porque quiere justicia, así como encontrar a su hijo a quien se llevó el ejército cuanto el joven tenia 16 años.

Juan Maquín , otro testigo comento sobre todo lo que él y su familia vivió durante ese tiempo, también contó cómo las mujeres contaban sobre lo que sufrían a manos de los soldados.

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“Las mujeres contaban que ellos les causaban mucho sufrimiento y las mujeres contaban que eran violadas”

El testigo también narró cómo Heriberto Valdez era quien acompañaba y enseñaba las comunidades a los soldados y que el mismo Heriberto se lo había comentado.

Rogelio Hüitz Chon, también señaló a ambos acusados durante su testimonio y mostro las cicatrices que tiene en su cuerpo producto de las violaciones del ejército. Rogelio fue detenido ilegalmente en el destacamento. Del Teniente Reyes, dijo que era quien estaba siempre en las operaciones y de Heriberto Reyes que era Policía Municipal de Panzos y que el era quien dirigía o mostraba a los militares las comunidades.

En los tres testimonios escuchados, se pudo notar el dolor, la impotencia y la búsqueda de justicia que se espera de este proceso. Las mujeres maya q´e qchi’ víctimas de estas violaciones y quienes dieron su voz para poder llegar a este proceso estuvieron presentes durante la audiencia, rompiendo con el miedo para poder mostrar la verdad de sus cuerpos de su lucha. El juicio continúa y las víctimas esperan que se pueda condenar a los culpables.

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[1]Fiscalía de derechos humanos del Ministerio Público durante audiencia de apertura a juicio.

 

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La lucha de Sergio y de Gaspar

 

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Sergio Fernando Vi

De entrevista a Sergio Ví

Sergio Fernando Vi, fue uno de los querellantes en el caso de la Quema de la Embajada de España. El 31 de enero de 1980, campesinos y estudiantes tomaron la sede de la Embajada de España con el objetivo de denunciar las masacres y abusos que el ejército de Guatemala, cometía en comunidades del departamento de El Quiché.

A pesar de que la toma de la Embajada fue pacífica, la respuesta del Gobierno del entonces Presidente de Guatemala, Romeo Lucas García, fue a dar la orden de que no saliera nadie vivo del lugar. 37 personas murieron ese día, la Policía Nacional impidió la ayuda a quienes se quemaban vivos dentro de la Embajada. Dos fueron los sobrevivientes: el campesino Gregorio Yujá Xona (asesinado posteriormente por miembros del Comando Seis), y Máximo Cajal, embajador de España.

Dentro de las víctimas se encontraba el padre de Sergio Vi, Don Gaspar Vi.

Agricultor y Catequista

Gaspar Vi se dedicaba a la agricultura sembraba fríjol, maíz, contaba con un terreno heredado de su padre, en donde tenia algunos animales. Tenía una familia de cinco hijos uno de ellos Sergio , quien recuerda como convivía la familia y compartían con su abuela y abuelo.

Gaspar Vi , se unió a la acción Católica , esta organización abrió muchos espacios para la gente , Gaspar se unió a apoyar en la junta directiva y ser catequista , orientaba a la gente, y las personas le buscaban para pedirle consejos.

Durante este tiempo en Chajul se creo una Cooperativa “Recursos limitados” la cooperativa daba prestamos, el párroco de la iglesia compró ganado para dárselo a la gente de la comunidad y con esto poder apoyar para combatir la pobreza. Gaspar Vi quiso apoyar estas acciones que daban nuevas oportunidades a la comunidad

“Eso fue lo que le gustó a mi papá y se metió muy de lleno al trabajo de la acción católica como catequista”

La entrada del Ejército en la comunidad

En 1978 a 1979 el ejército de Guatemala llegó a Chajul, obligando a la población a dar alimentación a los soldados

“El ejercito fueron a buscar al alcalde y el alcalde convocó a la gente y le pidió comida entonces la gente le daba comida al los soldados, había un donde es el centro de salud ahora, era la escuela ahí se amontonaban los soldados entonces la gente llevaba café, tortilla. Como a los tres o cuatro meses cambio la situación, entonces el ejército empezó abusar de la gente, de las mujeres sobre todo, disparaban sus armas y empezaban a interrogar a los lideres, a torturar a secuestrar a algunos, ya en el 79”

La población se veía obligada a dar alimentación a los soldados por parte del Alcalde, esto generó un descontento el Padre de la parroquia dijo que había que organizarse para hablar con ellos y hablar con las autoridades para decir sobre las violaciones que estaba cometiendo el ejército en contra de la población

La Acción Católica y la junta directiva hablaron con el oficial del ejército, le pidieron que ellos apoyaran a controlar robos que se daban en la comunidad, Gaspar Vi, tenia que hablar muchas veces como junta directiva de La Acción Católica . Sin embargo el ejército no apoyo a la comunidad si no que al contrario empezó a controlo a los señores de la cooperativa , a la Acción Católica y catequistas.

Esto no ocurrió únicamente en Chajul, también pasaba igual en Cotzal, Nebaj, Uspantan, Quiché.

“ Había mucho miedo porque si hablabas siempre hay alguien que está dando información al ejercito, en su caso los comisionado militares, hay que tener cuidado, “el Gaspar es guerrillero, hay que tener cuidado con él” Pero era su trabajo de la acción católica y yo me acuerdo que si la guerrilla todavía no estaba aquí hasta después si ya hubo guerrilleros si hubo propaganda armada aquí hubo toma de población anunciaron su presencia pero es mucho mas antes lo de los secuestros y la tortura”

Ya en ese entonces el ejército perseguía a la población civil argumentando que eran guerrilleros o que apoyaban la guerrilla pero no era así la organización que tenia la población era la Cooperativa y la Acción Católica que trabajaba para el desarrollo a pesar de eso se empezó a perseguir y generar miedo en las comunidades.

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Hay que organizarse

Al ver estas violaciones se creo una comisión para ir a la Ciudad de Guatemala y denunciar lo que estaba sucediendo, dentro de esta comisión estaban los catequistas.

La cooperativa, apoyo en el desarrollo comunitario generando buenas cosechas la gente vio que podía ir saliendo de la pobreza.

Estaban organizada en torno a cambiar su situación económica y apoyarse mutuamente desde la iglesia sin embargo el ejército   generaba violaciones contra la población. Sergio comenta como la pobreza también tenía que ver con el racismo y la discriminación que hay hacia los pueblos indígenas.

“Los militarizaron y ningún indígena podía estar en la municipalidad solo ladino, entonces eso fue otra lucha yo creo que se venía hablando de esas cosas de que aparte de ser pobres, discriminados y aislados y no se ha tomado en cuenta como pueblos indígenas, esa es la lucha que se venía dando entonces en el fondo de eso va un poquito la cuestión ideológica, como salir de la pobreza hay que luchar hay que decir, no hay que tener miedo y hay que trabajar pero que están haciendo ellos ni es guerrillero ni es comunismo, no es nada, solo se esta buscando el desarrollo …se mira que es simple pero es muy peligroso hablar de eso en esos tiempos porque decían que era comunismo o guerrillero dicen ellos pero igual no era así , no eran personas que andaban con fusil en la mano o disparando o combatiendo, es población no combatiente, población católica en su desarrollo para salir de la pobreza”

Otra de las razones por la cual se organizo una comisión de denuncia fue que la mayoría de los catequistas fueron secuestrados y torturados, se los llevaban una noche o dos y luego los dejaban, alrededor de 12 catequistas fueron torturados y secuestrados por el ejército entre estos 5 desaparecidos. Por esta razón se quería ir a hablar con el Gobierno.

“Vamos a ir hablar con el gobierno y así fue, porque si los soldados dicen que nos están cuidando, pero están torturando a la gente, nos están matando. Se nombro la comisión. Solo escuché alguna platica que hablaron con Monseñor Gerardi en Quiché porque él era el obispo, y otros sacerdotes en Uspantan se unieron para hablar que los catequistas se van a la capital a denunciar estos hechos”

En Diciembre de 1979 la comisión visito la Ciudad Capital , pero no fueron recibidos por el Gobierno, el 15 de enero de 1980 fueron nuevamente esta vez recibieron el apoyo de estudiantes de la universidad de San Carlos, Gaspar Vi padre de Sergio iba en esta comisión.

Durante esta visita estudiantes universitarios y campesinos   se unieron y pensaron en hacer una acción que pudiera permitirles hablar con las autoridades para denunciar las violaciones que estaban viviendo poblaciones de Quiché. Durante esta visita trataron de que el Congreso de la Republica los recibiera pero no obtuvieron respuestas, se presentaron ante algunos medios de comunicación pero estos no se atrevieron a dar la información. Visitaron la Organización de Estados Americanos y la Cruz Roja. Después de ello se dispuso tomar la Embajada de España y denunciar a través de ahí lo que estaba sucediendo.

“Pensaron vamos a hablar, vamos a denunciar y luego regresamos, pero ya no fue así verdad”

El 31 de enero de 1980 campesinos y estudiantes se dirigen a la Embajada de España para denunciar las violaciones sexuales, las torturas, las desapariciones forzadas, robos, masacres y violaciones de derechos humanos en contra de la población.

La toma de la Embajada se realizó pacíficamente sin embargo en el lugar estaba Pedro García Arredondo jefe del Comando 6 de la Policía Nacional , quienes estaban presentes. Gaspar Vi, entro junto a estudiantes y campesinos a la Embajada de España con la esperanza de poder denunciar lo que pasaba , no imaginado que nuevamente serían victimas del terror de Estado muriendo quemados en la Embajada.

Que no salga ni uno vivo

La Policía Nacional cerco la Embajada, a pesar de que el Embajador Máximo Cajal López le pidió a las autoridades que se retiraran. Ellos cerraron las puertas de la Embajada, cortaron el teléfono, el agua y la luz y negaron el acceso a cuerpos de socorro como Cruz Roja.

Se escucharon gritos y un estallido y la Embajada empezó a quemarse junto a campesinos, estudiantes y cuerpo diplomático. Desde el Jefe de la Policía Nacional German Chupina dio la orden de no dejar a ninguna personas viva dentro de la Embajada esta orden provenía también del Gobierno de Rome Lucas García.

La Policía los encerró   y no los dejaba salir mientras las personas se quemaban vivas dentro de la Embajada. Ahí murió Gaspar Ví junto a 36 personas más , sobrevivieron dos personas el Embajador Máximo Cajal y Gregorio Yujá Xona un campesino que posteriormente fue buscado en el hospital por la Policía Nacional y asesinado dejando su cuerpo en la Universidad de San Carlos.

Vicente Menchú otra de las víctimas fue el padre de La Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú.

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No sabíamos que hacer

Mientras esto ocurría Sergio Vi de 17 años , se había quedado en Chajul, cuando se enteraron de la noticia que las personas de la comisión que había salido de las comunidades habían sido asesinados, no pudieron ir a la capital debido al miedo pero también a que no había como movilizarse.

“Esa parte si fue muy fuerte para nosotros porque no sabíamos que hacer. Hay un muerto pero hay que ir a traerlo o como, en cambio ahora por ejemplo se pueden hacer muchas cosas pero esa vez no . Entonces el padre celebro la misa en la tarde, y ahí informaron que se murió mi papá y dos mujeres catequistas que también era de la comunidad , una de ellas María Ramírez que era familiar…

No sabíamos quienes eran todos, hasta ahora se de Rigoberta Menchú que su papá también murió ahí, y otras personas que no conocemos, por lo menos los de aquí sí, tres personas es que murieron en la embajada de España”

Nos tuvimos que ir

Los días que siguieron en Chajul , la familia de Sergio Ví, su madre y sus hermanos se enfrentaron al asedio del Comisionado Militar que llegaba a preguntar por su padre, por todo lo que estaban viviendo y por miedo   tuvieron que salir de su casa y se fueron a otras aldeas en la montaña. El ejército tenia un listado de nombre en donde estaba la familia de Sergio, teniendo no solamente el dolor de la muerte de su padre si no tener miedo de sus vidas y de dejar su hogar.

“Cuando mi papá murió en la embajada de España, todavía el comisionado llegaba a preguntar “ donde esta Gaspar, donde esta Gaspar” entonces lo mejor que hizo mi mamá era escondernos, nos fuimos a otras aldeas aquí retiradas en la montaña … entonces nos fuimos, dejamos abandonada aquí la casa, nos escondimos en la montaña después de la masacre, entonces cambio todo porque la persecución no termina ahí sino sigue y nosotros estábamos en el listado del ejército, los comisionados militares tenían un listado más de 100 personas. Cada vez que revisan a alguien, van a revisar el listado, si aparece alguien ahí, se queda. Era muy peligroso entonces nos fuimos pero muy tristes porque mi hermano mayor prácticamente asumió la responsabilidad de mi papa y ya yo entendía un poco y trabajábamos la milpa, éramos el apoyo de mi mama pero ahí no termina porque de todas maneras siempre es triste perder a alguien como un papá

No recuperamos nada

Aún sabiendo donde había muerto su padre y entre el dolor de haberse tenido que ir huyendo del Ejército de Guatemala la familia Ví no pudo recuperar el cuerpo de Gaspar, esto también es parte del dolor que vivió la familia, posterior a ello también vienen otras secuelas de esta violencia.

“No pudimos recuperar su cuerpo porque los cuerpos se juntaron y como ya están quemados se enterraron en una sola fosa y pasaron varios años y se fue a una fosa común se revolvió todo. No recuperamos nada solo sabemos que está en el cementerio general en la fosa común”

La muerte de la Madre

Tres años después de la muerte de su padre , la madre de Sergio Ví muere a causa de una trampa en la que cayo, se dirigía a San Juan Cotzal a comprar,   fue enterrada debajo de un cafetal.

“La enterraron bajo un cafetal, eran trece personas bajo un cafetal porque habían ancianos que se murieron de hambre, de enfermedad porque la patrulla civil de san francisco Cotzal circulo todo, no podía pasar nadie…las patrullas civiles cortaron la milpa, destruyen todo, la malanga, plátano, caña todo lo macheteaban, la milpa esta así, la empiezan a machetear no hay nada. Entonces por ejemplo si llegan a vender algo allá, la sal dice que llego a costar 20Q la libra de sal, un corte para mujer a 800Q, entonces todo se escaseo, no hay nada, mucho control del ejército de Guatemala contra la población.

la muerte de la madre de Sergio es parte de la violencia   y represión que ejerció el Estado contra la población, la familia logro exhumar su cuerpo y casi 22 años después lograron enterrarla en el cementerio de Chajul.

“Ellos tienen que tener un lugar una tierra digna, hay que ir a exhumar a las personas no solo ellas como mi madre sino las personas tiene derecho a estar en un lugar sagrado

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En búsqueda de Justicia

El proceso legal para poder llevar a la justicia a los culpables de lo ocurrido el 31 de enero de 1980, inicia debido a que varios familiares entre ellos Sergio Ví y la fundación Rigoberta Menchú se organizan y se reúnen cada año para conmemorar el aniversario de la Quema de la Embajada de España y pedir justicia.

Y también se iniciaron procesos fuera del país   y debido a que habían personas Españolas entre las víctimas se inicia a buscar justicia desde el Gobierno Español pero no fue fácil.

Hace más de 17 años se presento a la audiencia Española el caso , Hasta que ya el ministerio publico hace la investigación

“Y el MP dice bueno Sergio usted es hijo de Gaspar Vi usted tiene que, estár dispuesto a dar su testimonio empezaron a documentar a preguntar cosas preguntaron si estamos dispuestos yo dije que sí y por lo menos logramos justicia y que se castigue a los culpables”

El 19 de enero después de que se llevará a juicio Pedro García Arredondo ex jefe del Comando 6 de la Policía Nacional el tribunal de Mayor Riesgo B, por unanimidad, declaró que Arredondo era autor y responsable de los delitos de asesinato de 37 personas que murieron quemadas dentro de la Embajada de España el 31 de enero de 1980, así como de ser responsable del delito de asesinato en grado de tentativa cometido contra Máximo Caja López, entonces embajador de España y de Gregorio Yujá Xoná, campesino sobreviviente al fuego de la embajada. También se le encontró culpable de los delitos contra los deberes de la humanidad en contra de las 37 víctimas, Máximo Cajal y Gregorio Yujá, por lo que se le imputo 40 de prisión inconmutables por el delito de asesinato y asesinato en Grado de tentativa.

Se le impusieron 50 años de prisión inconmutables por los delitos de asesinato en contra de los estudiantes Gustavo Adolfo Hernández Gonzales y Jesús Alberto España Valle, quienes fueron asesinados el 2 de febrero de 1980.

90 años de prisión fueron los impuestos por el Tribunal de Mayor Riesgo B contra el ex jefe del Comando 6 de la Policía Nacional, con esto la verdad y la justicia empezó a mostrarse para las y los familiares de las víctimas.

Con esto un tribunal rechazó el argumento que   el Estado había mantenido y que la defensa del acusado tenia diciendo que la gente se había quemado viva, siendo esto parte de la violencia en contra de las familias de las víctimas

“los quemaron, por qué una bomba molotov o una botella de gasolina no puede quemar a 35 personas, por lo tanto la jueza rechazó el argumento esa parte es muy importante porque ahí se cae ese argumento aún así teniendo, video, testimonios, testimonio del embajador y todo entonces no querían reconocerlo. Entonces que podría pasar con las personas que vivieron en las montañas ni siquiera hay un testigo, solo el ejército estaba los mato y las victimas? Y cuando ellos dicen ahí fue, habiendo tantos testigos aun dicen que no entonces es muy complejo el tema, porque el ejército de Guatemala, digámosle así porque al final los militares aunque no son activos siempre está la ideología también de la población de los que luchan por sus derechos son vistos siempre como subversivo comunista y aun así peor todavía ya hay una fundación contra el terrorismo que preside Méndez Ruíz y dice que todo lo que pasa es comunismo, terroristas, que bueno que los mataron y solo descalificaciones contra a las personas que luchan”

Ya estamos aquí tendremos que tener un resultado

El lograr una sentencia en contra de uno de los culpables de esta masacre hace que las familias de las víctimas empiecen a encontrar alivio al ser escuchadas y al lograr que se reconociera que lo sucedido.

“Sentí alegría de poder al final escuchar a un tribunal. Yo en un momento dije pues ya estamos aquí tendrá que haber un resultado, un sí o un no de la justicia una condena o no pero por lo menos ya quedó una constancia, ya dijeron”

Las sensaciones durante la Sentencia

En concreto, como todas las discusiones, unos a favor otros en contra pero lo de la sentencia, de si es culpable cuando escuche “por lo tanto se condena” ah dije yo ah ya estuvo, ya   lo logramos no hay para donde es decir, porque cuando había una un abogado ahí a mi lado, cuando está diciendo de que García Arredondo, porque él tuvo la oportunidad de hablar y dijo que era inocente y no es culpable y por lo tanto no aceptaría bueno eso es lo que él dice pero falta ver el resumen de todo el debate entonces cuando dice mire yo creo que si va a ver condena, ya va la mitad de la lectura de la sentencia, si va a ver condena, ese momento era muy importante, que hacer , brincar de la alegría, ya estuvo ya logramos. Cuando dijeron que si entonces solo miro la prensa encima de García Arredondo a hablar y preguntarle y bueno nosotros también a expresar nuestra alegría y logramos una parte de la batalla la lucha de la justicia que se ha esperado 35 años.

Para mí la satisfacción más grande fue cuando la gente fue desatando su testimonio, hablaron no tuvieron miedo dijeron la verdad, y yo dije no pues si no podían tapar el sol con un dedo, es decir, eso todo se sabe entonces que el sistema de justicia en Guatemala es muy complicado, tiene que ver con la empresarial, con los ricos que no quieren aplicar la justicia ellos quieren saber con lo suyo pero yo creo que en las organizaciones, pro derechos humanos ha trabajado bastante y se ha logrado, es pienso yo una lucha y victoria del pueblo de Guatemala contra la impunidad, con mi granito de arena con mi participación por lo de mi papa verdad pero esa lucha se viene dando de diferentes lados, de diferentes sectores hay personas que ya murieron pero también dejaron algo escrito y hablaron sobre la masacre de la embajada de España, todavía tengo un recorte de prensa, que dice si fueron guerrilleros estuvo bueno que los mataron, eso salió en el siglo 21. Pero son columnistas amarillista, personas que, al final entiendo que no todos los medios de comunicación están al lado de los pro derechos humanos, y también defienden intereses”

Este tranquilo y en paz , lo hemos logrado

Después de 35 años de espera de Justicia la lucha continuó por parte de las familias, el poder llegar a la sentencia formo parte del camino recorrido, también logró dar alivio en el corazón de las víctimas.

Gaspar Ví tiene hoy un poco de paz. Junto con su familia.

Yo le escribí una carta a él y le conté que seguíamos trabajando que le recordábamos con su ejemplo y su lucha, que este tranquilo y descanse en paz…hoy si los muertos pueden descansar ya tranquilos, que descansen en paz lo hemos logrado, que descansen y que ya logramos esta sentencia, independientemente si se va o no cumplir creo que al final se ha logrado esa parte,   ya podemos y soñar en el futuro.

Tanto tiempo esperamos para que se cerrara esa parte.

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La Fuerza de Elena por la memoria y la verdad

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Elena de Paz Santiago, mujer maya Ixil, nació en la comunidad de Qanlai y vive actualmente en la Aldea Sajpota del municipio de Santa María Nebaj, con 44 años de edad aún recuerda lo que su familia y comunidad vivió durante el Conflicto Armado Interno.

Elena mujer vivaz, es parte de las mujeres que hoy luchan por la memoria, la verdad y la justicia.

“Tenía 12 años”

Elena tenía 12 años cuando estuvo en el destacamento de Xalbal , ella es parte de los testimonios del Juicio por Genocidio que se realizó en el año 2013, en donde el pueblo ixil, pidió justicia por el Genocidio cometido por el ejército de Guatemala en los años de 1982 y 1983 en el juicio se juzgó al ex jefe de Gobierno Efraín Ríos Montt y a su ex jefe de inteligencia José Mauricio Rodríguez Sánchez por los delitos de Genocidio y delitos contra los deberes de humanidad.

En 1982, Elena era una niña cuando tuvo que enfrentarse a los horrores de la guerra, junto a su madre tuvo que vivir los vejámenes cometidos por elementos del Ejército de Guatemala

“Tenía 12 años estuvimos en el destacamento de Xalbal y ahí estuvimos, hicieron violación a mi mama , yo digo que solo así murió, porque yo vi como agarraban su cuello, y los soldados en el destacamento pasaron uno por uno y mi mama gritaban ellos agarraron trapos sucios y se los metían a la boca, y yo grite, y me dijeron porqué estas gritando y apuñalaron mi pierna”

La violación no fue solo contra su madre y otras mujeres si no que también contra ella, el ejército acusaba y usaba la excusa de hacer estas acciones contra la población civil con el argumento de decir que eran combatientes.

“A los 12 años me hicieron eso, y cuando vi me salía sangre y me agarraron nuevamente pensé que solo violarían a mi mama pero me agarraron nuevamente y yo pensaba que no iba a vivir…pero gracias a Dios que viví, y ahora digo la verdad de lo que hicieron los soldados… 

Aparte del trapo en la boca me tenían amarrados los pies entonces me violaron , yo ya no sentía cuantos fueron los que pasaron porque después la sangre ya solo corría encima de mi “ 

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Junto a la madre de Elena capturaron a otras personas, en el destacamento, ella veía que muchas mujeres tenían sus vestimentas rotas o no tenían ropa, muchas de estas personas murieron junto a su mamá.

“Éramos bastantes, había una señora y un señor que ya estaban muertos ellos colocaron al señor muerto sobre la señora muerta me acuerdo y es lo que me duele”

3 días estuvo en el destacamento, en donde presencio como los soldados se turnaban para violar a su madre Jacinta Santiago Bernal, que estaba recluida junto a ella en un cuarto custodiado.

“Mi mama gemía y ella me hacia a un lado yo quería gritar pero ella me decía que no llorara o no gritara porque si no nos iban a matar”

La violencia física y sexual que vivió Elena , la vivieron miles de mujeres en Guatemala, el silencio formaba parte de la violencia impuesta, Con tan solo 12 años de edad y en esas condiciones ella no podía ni si quiera quejarse o gritar el dolor que estaba viviendo, siendo esto parte de las agresiones que el Estado Guatemalteco ejerció sobre su vida y su cuerpo.

“Me tapaban la boca quería gritar pero no podía y ellos me decían “cállese porque esta bonito”

Tres días de violencia física y sexual , vivió Elena quien posteriormente logró escapar gracias a la ayuda de una persona que la saco de ahí y luego fue cuidada por una mujer que le ayudo a recuperarse. Las secuelas de la violencia vivida quedaron marcadas no solo en su mente si no en su cuerpo, actualmente Elena tiene un problema en una de sus piernas, lo que la hace renquear muchas veces , creando dolor físico y emocional.

Elena logro salir de ahí , a pesar de estar en peligro de que fuera trasladada fuera del área Ixil.

“Recuerdo que entre los soldados había uno de Salamá y uno de Jutiapa que dijeron “me la voy a llevar a Salamá, y el otro dijo no me la llevo a Jutiapa la voy a cambiar” pero llego un vecino con quien me fui, si el no hubiera llegado quien sabe si yo estuviera aquí porque ya me querían llevar y eran muchos niños pero ya no vi como lo hicieron si se los llevaron a Jutiapa a Salamá porque ya solo nosotros salimos. Hubo otra niña que logro salir conmigo que ahora vive en Guatemala“

Elena hija única de madre y tenia  dos hermanas más de parte de su padre, Jacinta su era joven recuerda ya que ahora observa a muchas mujeres ancianas que tendrían casi su misma edad.

Durante ese tiempo junto con su familia tuvo que huir constantemente como muchas otras personas que en esa época huían de las masacres que realizaba el Ejército de Guatemala contra la población.

Su corazón de niña

En su corazón niña ya no solo guardaba inocencia, si no también tristeza por la situación que vivía por la ausencia de su madre, por el desplazamiento forzado, el hambre y el frío que tuvo que vivir.

Elena recuerda esa tristeza y sus ojos de niña se cristalizan pero siguen guardando la fuerza que tiene la mujer que hoy lucha por la justicia.

“Recuerdo que estaba triste, porque no podíamos comer, no podíamos juntar fuego y ya no hay nada, apenas mi papá conseguía un poco de maíz, pero solo de noche podíamos poner fuego, yo estaba delgadita del hambre y ahora me da lastima, porque no fui al hospital, solo me cure en la casa, no podía caminar yo pensé que iba a morir pero gracias a Dios que estoy aquí”

A veces me pongo triste porque no veo a mi mamá , me enfermo con mis chiquitos, duele mi corazón pero que hago yo”

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Fuerzas para seguir caminando

La búsqueda de la justicia, su fe, y la necesidad de romper el silencio fue lo que motivo a Elena a dar su testimonio,

“Mucha gente tiene miedo y me dicen que tal vez me van acusar después, pero al estar acá y al llorar y al decir esto me quedo un poco tranquila porque mucha gente ya no quiere venir a declarar”

Elena fue parte de los testimonios durante el juicio por Genocidio ella junto a otras 9 mujeres ixiles hablaron sobre la violencia y esclavitud sexual que vivieron a manos del Ejército de Guatemala. El 10 de mayo del 2013 el Tribunal de Mayor Riesgo “A”, presidido por la jueza Jassmin Barrios, condenó al general José Efraín Ríos Montt a 80 años de prisión por genocidio y crímenes contra los deberes de humanidad. Sin embargo el 13 de Mayo de ese mismo año la Corte de Constitucionalidad anuló la sentencia.

Con esto la Corte hizo que el proceso retrocediera , las   y los testigos nuevamente fueron violentados al negarles el acceso a la justicia. Elena como otras se lamentan este revés de la justicia contra el pueblo ixil.

Actualmente el juicio aún no da nuevamente inicio, y Efraín Ríos Montt sigue impune a lo que se le suma que el ex dictador de 80 años de edad , se encuentra enfermo por lo que el juzgado de Mayor Riesgo B, quien conoció el caso nuevamente ordenó un juicio Especial en donde será representado por sus Abogados.

Elena lamenta esto y sigue pidiendo justicia, dice que nuevamente dará su testimonio para que se conozca la verdad de lo que vivieron

“Así como dicen los otros ricos es mentira dice la gente , pero no es así, yo tengo la herida pues.. Y a veces encuentro más de lo que hicieron, muchas veces dicen pobrecito dice la gente “el viejito”…pero él ordeno a los soldados…

el fue quien ordenó así como nosotros hacemos con los chiquitos que les decimos vayan a traer leña, así fue como hizo Ríos Montt con los soldados porque el ordenó todo y el dice que no, pero fue él” 

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La sentencia

Cuando el Tribunal dictó la sentencia ese 10 de Mayo del 2013, Elena estaba feliz, junto al pueblo ixil a las puertas de la Corte Suprema de Justica , lloraron, cantaron, reían se abrazaban, la verdad había prevalecido, se había hecho justicia.

Esa alegría quedará siempre en su memoria, sin embargo la sombra de la impunidad volvió a posarse pero la resistencia continua en ella , en su cuerpo y en su corazón.

“Estaba feliz cuando lo agarraron para que sufra un poco , pero lastimosamente lo sacaron pero yo digo que si vamos a dar testimonio otra vez nos vamos porque es cierto, ojalá hubieran liberado así a mi mamá pero al contrario la mataron.

El esta tranquilo porque esta en su casa, el come bien , tiene su chamarra, no sufre frío, ojalá estuviera en la cárcel pero esta en su casa. Ahora miro yo que dicen que esta enfermo pero yo miro su cara y pienso que es mentira lo que hacen”

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Frente a la comunidad

Elena como otras personas que dieron su testimonio tuvieron que enfrentarse a quien les había violentado, pero también estuvieron frente a sus comunidades, muchas personas les apoyaron, otras aún tenían miedo por el genocidio vivido.

“Antes decían algunos que era mentira lo que había pasado, después cuando oyeron bien, ya no me dicen nada, y dicen “gracias porque vas a ir a testificar porque me conocen en la aldea, gracias dicen que voy a testificar porque vas por todos nosotros, no solo vos sufriste porque hay muchos en la aldea que violaron es cierto lo que dijo usted” 

Ahora saben que es cierto , pero al inicio cuando nos vamos un señor me dijo que tuviera “cuidado”… y yo le dije yo no tengo cuidado si me matan , así murió mi mamá así me voy a morir no tengo miedo porque es verdad a lo que voy”

El recuerdo de su madre Jacinta

La ausencia de su madre es una tristeza que aún guarda en su corazón, no tener un lugar donde llevarle flores, un lugar donde visitarla, es parte de las secuelas psicológicas que aún vive.

“Yo estuve en el destacamento solo el día que murió mi mama , como ya no me la mostraron, yo pregunté y dijeron que ella se iba a otro lado dicen los soldados y la habían matado, ya no vi donde la enterraron o tiraron o si los perros se la comieron.

Esa es mi pena, porqué que delito tiene mi mamá, la mataron y murió puro chucho porque la agarraron del cuello y llore …ahí es donde me dejaron lastimada porque a veces recuerdo cuando voy a traer mi leña y me duele pero que hago

Me duele mi corazón porque no tenemos delitos, Dios sabe si todavía viven o no viven… que delito tiene mi mamá, ningún delito tiene , y los niños y ancianitos también murieron, yo los vi solo con un palo los aporreaban con el palo para moler maíz mataron a los ancianitos y se los llevaron y ya no vi donde los fueron a tirar, así hicieron con mi mamá los fuimos a buscar al destacamento  y ya no la encontramos y hay muchos enterrados y ahora hay casas no sabemos si están encima”

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Su vida como testimonio

Elena a luchado por que su voz cuente la historia de ella y la de su madre pero también la de toda una población , su voz es parte de la memoria de la verdad del país al igual que ella muchas mujeres siguen luchando por la memoria, pero sobre todo buscan justicia.

“Me alegro de haber ido a dar mi testimonio al tribunal , porque yo pensé que estábamos solas y no porque habían muchas otras personas , y me alegro que todos conocen la historia”

El poder romper el silencio y el miedo es parte del precedente que Elena a puesto para muchas otras mujeres que hoy también siguen viviendo en el continuum de la violencia en el país.

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“La primera vez que di mi testimonio lloré mucho, la sanción me ayudo bastante.

Ahora también hay mujeres que sufren de violación , pero hay miedo pero para mi ya no hay miedo , hay que ir a decir en el juzgado , antes no había ley y donde nos vamos, pero ahora hay ley , ahora hay autoridades, ahora no hay miedo…” 

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Elena es una mujer joven, vivaz, alegre, ella junto a sus 5 hijos lucha cada día por salir adelante, incansable trabaja para su sobrevivencia lavando ropa, vendiendo tejidos, y en esa dinámica encuentra momentos para seguir su camino por dar a conocer la verdad y por buscar justicia, en la fuerza de su palabras y de su voz se mueve la fuerza de la memoria, de la resistencia, rompiendo con el miedo y la mordaza de silencio que a esté país se nos ha querido imponer. Elena es una chispa que enciende el fuego de la vida.

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Entrevista realizada por : Cristina Chiquin en Nebaj, Quiché.  2015

Apoyo: Lilian Vázquez 

*Testimonio de Elena de Paz Santiago , durante juicio por Genocidio en el 2013. 

La violencia de la guerra no pudo sepárarnos , nuevamente juntas

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Pasaron más de 28 años para que una madre se volviera a encontrar con su pequeña de 4 años. María González Cedillo, quien vivía en la Aldea Río Azul del municipio de Nebaj, El Quiché, está junto a su hija nuevamente.

“Fuimos perseguidas y masacradas por los Ejércitos”

María con su familia tuvieron que huir de la aldea en que vivían en 1984. Se refugiaron en aldeas de las montañas de Chajul, debido a la represión a la que fueron sometidas las poblaciones por parte del Ejército de Guatemala.

Miles de personas tuvieron que hacerlo para salvar sus vidas, sin embargo las condiciones que en las que estuvieron obligadas a vivir hicieron que mucha gente muriera, por hambre, enfermedad, frio y miedo.

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“Comíamos una vez al día”

“Nosotros sembrábamos milpa pero los ejércitos llegaban a cortar, no podíamos juntar fuego para la comida para que no nos viera el ejercito, comíamos solo una vez al día, solo de noche se podía juntar fuego, sufrimos bastante, no solo vivimos en una comunidad sino que tuvimos que vivir en varios lugares de la montaña, ya no había ropa, ni comida, ahí sufrimos con la hija que hoy vamos a enterrar.”

Debido al asedio constante del ejercito, María tuvo que vivir en diferentes lugares en la montaña, junto con su hija Jacinta Santiago González quien en ese entonces tenía 4 años, y quien tendría 35 en la actualidad. María y Jacinta no estaban solas si no que huían junto con su familia, el papá de Jacinta y una hermana más, Marta. En una de las ocasiones en que tuvieron que volver a huir, por la llegada del ejército al lugar, la pequeña Jacinta se cae y se asusta.

 

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“Murió de Susto”

La niña se enfermó y murió quince días después, por las condiciones en que vivían en la montaña la familia no tuvo otra opción que dejarla en el lugar donde murió.
“Jacinta murió por miedo, por susto, porque en esa época habían muchas masacres, habían muchos niños a los cuales no se les podía dejar que ellos lloraran porque cuando lo hacían los ejércitos escuchaban y muchos murieron a causa de esto.”

Jacinta fue encontrada gracias a la búsqueda de su madre quien recuperó su cuerpo después de 28 años, ya que había sido enterrada a la par de la casa temporal en la que vivieron previó a la llegada del ejército.

María se enteró de las exhumaciones gracias a la Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala, CONAVIGUA, por lo que decidió recuperar los restos de su hija para ser enterrada cerca de la familia, ya que su cuerpo se hallaba en la montaña de Paal, Chajul.

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“Estoy contenta de dejar a mi hija en un lugar digno, al fin estoy cerca de ella, porque cuando se quedó en la montaña nunca pude regresar a visitarla a dejarle una flor, una veladora, ahora esta cerca de mí y cerca de su papá quien ya falleció… no solo mi hija falleció en el tiempo de la violencia si no que también mi abuelo y otra hermana pero no recuerdo donde están enterrados… aunque ya no puedo hablar con mi hija estoy satisfecha porque ahora está en un lugar digno”
Los restos de Jacinta están en casa, después de más de 28 años de su muerte causada por la violencia del Estado durante el conflicto armado interno en1984, hoy una niña de 4 años descansa junto a su padre, gracias a la lucha de su madre.

Según la Comisión de Esclarecimiento Histórico, niñas y niños sufrieron la violencia directa e indirectamente durante la guerra, “Del total de víctimas con edad conocida, los niños conforman el 20% de las personas muertas por ejecución arbitraria; el 14% de víctimas de torturas, tratos crueles, inhumanos y degradantes; el 11% de víctimas de desaparición forzada; el 60% de los muertos por desplazamiento forzado; el 16% de los privados de libertad, y el 27% de los violados sexualmente.”[1]

Durante los desplazamientos forzados fueron las niñas y los niños quienes más perdieron la vida, es decir más de la mitad de la población desplazada, la inestabilidad e incertidumbre generaban miedo e inseguridad en la niñez. En muchos casos se reporto que niñas y niños murieron por “susto y por miedo”, en otros casos murieron asfixiados por sus madres cuando en las huidas les tapaban la boca por por temor a ser escuchados por sus perseguidores.

Y muchas otras niñas, como Jacinta, murieron por el terror que vivían constantemente. La lucha de su madre y la de la familia por sobrevivir lograron que hoy Jacinta esté cerca de su padre y de su hogar. Una niña que vio su vida cegada, por un Estado que, en lugar de protegerla, la persiguió asesinando no solo sus sueños de niña, sino su cuerpo.

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[1] Informe de Comisión de Esclarecimiento Histórico de Guatemala