Sepur Zarco

Sepur Zarco- Reparación digna para las mujeres

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Mujeres mayas q´eqch´i lograron sentencias condenatorias en contra dos de los responsables de las violaciones sexuales y esclavitud de la cual fueron víctimas a manos del Ejército de Guatemala.

El Tribunal de Mayor Riesgo “A” sentenció a los dos acusados en este proceso a 30 años por los delitos contra los deberes de humanidad.   Al Teniente Coronel Steelmer Reyes Girón, quien dirigía el Destacamento Militar de Sepur Zarco, se le condenó a 120 años y al comisionado militar Hediberto Valdez Asij se le encontró culpable de los delitos de contra deberes de la humanidad y desaparición forzada y se le sentenció a 240 años de prisión inconmutables.

El dos de marzo, el Tribunal de Mayor Riesgo “A”, basado en las peticiones de las mujeres q´eqchís y querellantes del proceso, dictó 18 medidas de reparación a las víctimas y para la comunidad de Sepur Zarco.

En relación a la reparación individual se fijó que el acusado, Teniente Coronel Esteelmer Reyes Girón, deberá pagar la cantidad de Q500 mil para cada víctima de violencia y esclavitud sexual y doméstica y Hediberto Valdez Asij deberá pagar Q250 mil para familiares de víctimas de desaparición forzada. También se dictaron medidas para que el Ministerio Público continúe con la investigación para seguir en la búsqueda de las personas desaparecidas de Sepur Zarco y las comunidades vecinas.

Otras de las medidas será instalar un Centro de Salud en la comunidad de Sepur Zarco, así como el mejoramiento de las escuelas de las comunidades afectadas. Parte de esta medida se cumplirá al instalar un centro bilingüe de educación media para niñas y mujeres, además de becas de estudio en los tres niveles. Dentro de las resoluciones de educación se ordenó que los libros de texto deban contener la historia del Caso de las mujeres de Sepur Zarco.

Con respecto a la legalización de las tierras que las familias q´eqch´i estaban tramitando en el momento en que fueron violentados por el ejército de Guatemala, el Tribunal ordenó que estos trámites deban continuar ante el actual Fondo de Tierras para beneficio de las mujeres sobrevivientes.

La realización de un documental sobre el caso es otra de las medidas que el tribunal resolvió. También se estableció que la sentencia del juicio sea traducida a los 24 idiomas que se hablan en el país. Otra de las reparaciones importantes fue que las organizaciones querellantes deben iniciar el trámite para establecer el día 26 de febrero como el día de las víctimas de violencia, esclavitud sexual y servidumbre doméstica.

Al municipio de El Estor se le solicita que se construya un monumento que refleje la lucha de justicia de las mujeres de Sepur Zarco.

En el caso de desaparición forzada el tribunal ordenó a las organizaciones querellantes que realicen gestiones ante el Congreso de la República sobre la ley de desaparición forzada.

Para el Ministerio de Defensa Nacional se solicitó que en los cursos de formación militar se incluya los cursos de Derechos Humanos de las mujeres y legislación de prevención de la violencia contra la mujer.

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Las medidas de reparación digna hacía las mujeres sobrevivientes son parte del proceso de justicia, las mujeres q´eqch´i, quienes nuevamente estuvieron en la sala de audiencias, expresaron su satisfacción por la sentencia y por las medidas resueltas.

Demecia Yat resaltó la importancia del proceso que servirá a muchas otras mujeres, pero también invitó a romper el silencio y a que la lucha por la justicia continúe:

“Es difícil este camino pero lo logramos entre todas… e insisto en que otras mujeres se levanten, no solo nosotras hemos sufrido la violencia del conflicto armado, sino que hay otras mujeres en Guatemala, que no tengan miedo, que nosotras nos levantemos que no nos quedemos calladas, con todo el sufrimiento… en ningún momento estamos mintiendo de lo que vivimos por eso nos trajo hasta acá nuestra historia”

Con las medidas resueltas las querellantes enfatizan que se garantiza generar un proyecto de vida para las niñas y mujeres de la comunidad de Sepur Zarco y las comunidades aledañas.

El juicio Sepur Zarco es histórico en el país y nivel mundial, las mujeres mayas q´eqch´i marcaron un precedente su lucha y su voz.

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Reconociendo la verdad de la voz de las mujeres -Sepur Zarco

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Mujeres mayas q´eqch´is lograron que un Tribunal guatemalteco reconociera la violencia y esclavitud sexual que ellas y otras mujeres sufrieron por el Ejército de Guatemala así como de la violencia cometida en comunidades de Alta Verapaz y el Estor Izabal.

En un juicio histórico que duro 26 , días el Tribunal de Mayor Riesgo “A” sentenció a los dos acusados en este proceso a 30 años por los delitos contra los deberes de humanidad.   En el Caso del Teniente Coronel Steelmer Reyes Girón quien dirijía el Destacamento Militar de Sepur Zarco se le encontró culpable del asesinato de Dominga Coc y sus hijas Anita y Hermelinda, condenándole a 90 años por los asesinatos lo que le da una totalidad de 120 años.

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A el Comisionado Militar Hediberto Valdez Asij se le encontró culpable de los delitos de contra deberes de la humanidad y desaparición forzada y se le sentencio a 240 años de prisión inconmutables

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El destacamento militar de Sepur Zarco, durante la guerra interna en Guatemala sirvió como un centro de recreación y descanso para los elementos del ejército fue ahí que en los años de 1982 y 1986 que mujeres Q`eqchi`s fueron víctimas de violencia y esclavitud sexual a manos del Ejército de Guatemala, quienes desaparecieron y asesinaron a sus esposos y destruyeron sus bienes, siendo posteriormente desplazadas para convertirlas en esclavas domésticas y sexuales lo que duraría meses y hasta años.

El tribunal hizo énfasis en que para esta sentencia fueron de suma importancia los testimonios de las mujeres sobrevivientes. Así también reconoce que los hombres de las comunidades afectadas que fueron desaparecidos forzosamente eran campesinos que únicamente estaban organizándose para regular sus tierras.

“Los juzgadores creemos firmemente en los testimonios de las mujeres que fueron violadas en Sepur Zarco”

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Además que dijeron que era importante reconocer los hechos sucedidos, para empezar a sanar.

“Al concluir con nuestro análisis los juzgadores expresamos que creemos firmemente en reconocer la verdad, ayuda a sanar las heridas del pasado, haciendo conciencia que este tipo de hechos no debe de volver a repetirse, porque el pueblo de Guatemala desea vivir en paz”

Dentro de la sentencia se reconoce que las constantes violaciones sexuales hacia las mujeres tenían como objetivo destruir a la población.

“El profanar los cuerpos de las mujeres también constituyo una profanación hacia la comunidad y se convirtió a las mujeres en objetivo de guerra , para lograr la aniquilación de quienes consideraban sus enemigos, en tanto que la servidumbre domestica también llevo al sometimiento de las mujeres de las personas consideradas como enemigas”

El tribunal también habló sobre como estos delitos dejan una pena irreparable en las víctimas, además de las secuelas que tienen la violencia sexual en la vida de las mujeres, reconocieron el temor de las y los testigos por lo sufrido.

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Durante más de 34 años lucharon las mujeres mayas q´eqch´is para mostrar la verdad de sus cuerpos , y la de sus comunidades.

Sepur Zarco es la muestra de lo que la violencia de Estado dejó en el cuerpo de las mujeres, logrando al dar sus testimonios vencer el miedo y el silencio impuesto a la sociedad Guatemalteca

Ellas con sus voces lograron marcar un precedente en la memoria colectiva, y en la historia del país.

“Estamos aquí abriendo camino para muchas mujeres que han sufrido de violación y masacres, no solo nosotros del pueblo q´eqch´i también otras comunidades del país, queremos que ellas también sigan adelante ”[1]

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Rigoberta Menchú Premio Nobel de la Paz, se abraza con una de las sobrevivientes al terminar la sentencia.

Esto dijo una de las mujeres mayas q´eqch´is que son quienes   después de esta larga espera, desean ver justicia no solo en sus comunidades si no en otras comunidades del país que vivieron los vejámenes cometidos por el Estado de Guatemala durante la Guerra interna que duro 36 años.

Es con esta sentencia que se abre muchas posibilidades para otras mujeres , los pueblos siguen desenterrando la verdad de la tierra, las mujeres siguen hablando desde sus cuerpos para lograr mostrar la verdad que se ha vivido, para obtener justicia.

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[1] Entrevista realizada posterior a la sentencia el 26 de febrero por Noticiero Guatevision.

“Tengo en mis ojos el momento cuando capturaron a mi esposo”

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Por Gladys Tzul Tzul

Esa fue una de las frases que el 25 de febrero de 2016 mencionó una de las mujer q’eqchi, querellante, como manera de pedir una sentencia condenatoria. Las palabras pueden englobar la fuerza de la lucha que 15 mujeres q’eqchie’s han sostenido en el juicio conocido como el caso Sepur Zarco; juicio en el que demandan justicia y resarcimiento por los delitos de violación, esclavización sexual, asesinato y desaparición forzada. Sentados en el banquillo de los acusados se encuentran el coronel Esteelmer Reyes Girón y Hedilberto Valdez Asig, a quienes las mujeres demandantes han reconocido y señalado como actores materiales por la desaparición de sus hijos y sus esposos; como perpetradores de violación y esclavitud sexual y domética. Estamos en la fase final y mañana 26 de febrero se ha programado la lectura de sentencia.

Es relevante destacar que en un tribunal nacional guatemalteco se conozcan y se juzguen este tipo de delitos. Seguramente este juicio habilitará una serie de procesos de juzgamientos futuros. Sin embargo en este texto convoco a pensar más allá de lo que se considera válido o relevante para fines jurídicos en los tribunales. Si vemos más allá de los tribunales podremos esbozar explicaciones de lo que ocurrió en la guerra que produjo el genocidio guatemalteco. Por ejemplo si vemos así: el objetivo de la guerra fue aplacar las luchas comunales para despojar de territorio a las comunidades y uno de los puntos centrales para lograrlo fue mediante la esclavización sexual y el sometimiento del cuerpo de las mujeres.

También es interesante notar que los dos acusados no negaron ni la desaparición forzada, ni la violación y la esclavitud sexual, en sus palabras –que no tenían valor declaratorios- dijeron “yo no estuve ahí” lo cual deja espacio a que otros militares sean llevados a juicio, pero también dan veracidad de los testimonios de las mujeres las versiones de los testigos y los peritos. Con tan sólo un par de testimonios se devela la forma del funcionamiento de la guerra: “Cuando nos violaban, nos ponían una arma en el percho y nos decía en vez de patrullar tenés que hacer esto”, “Nos obligaban a cocinar y a lavar la ropa”. Ambos testimonios nos presentan la manera de cómo funcionó la guerra y de la vital importancia del sometimiento del cuerpo de las mujeres.

Las declaraciones de estas mujeres amplían nuestra comprensión sobre el prolongado despojo de tierras en la guerra: “nuestros hijos no tienen donde vivir, no tienen donde cultivar” Estas palabras, además de denunciar actos de 1980 alcanzan a la situación actual donde la minería y los proyectos geotérmicos e hidroeléctricos que se quieren imponer en los territorios indígena, marcan una ola de ofensiva contra los territorios indígenas. En Guatemala donde los muertos aún está por encontrarse por debajo de la tierra. Las palabras de las mujeres de Sepur Zarco nos alertan y nos dan esperanza.

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Las voces de la vida -Sepur Zarco

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Ellas mujeres mayas q´eqch´is esperaron más de 34 años para obtener justicia, por los vejámenes vividos por el ejército de Guatemala.

El destacamento de Sepur Zarco

El destacamento de Sepur Zarco se ubico en el municipio del Estor Izabal , y fue un centro de tortura, violencia y esclavitud sexual, para muchas mujeres mayas q´ueqchís que fueron víctimas del Ejército de Guatemala quienes cometieron estas violaciones y las esclavizaron domésticamente como también son ejecutores de la represión , asesinato y desaparición forzada de las comunidades aledañas al destacamento.

Los hechos ocurrieron en 1982 y 1983 en donde población de comunidades de Izabal y Alta Verapaz fueron víctimas de hechos de represión y violaciones de derechos humanos cometidas por el ejército de Guatemala.

A la mayoría de las mujeres de comunidades de estos municipios los detuvo el ejército aduciendo que apoyaban a la guerrilla, sin embargo esto no era así. Este pretexto lo utilizó el ejército de Guatemala como una mecanismo de guerra contra insurgente cometiendo crímenes y violaciones de derechos humanos en contra de población civil no combatiente , desarmada. Niños, mujeres, hombres, ancianos sufrieron la violencia y el terror Estatal.

Dentro de esto perdieron a sus familias, así como fueron despojadas de su territorio ellas y sus comunidades, muchos de los hombres detenidos por el ejército y posteriormente asesinados estaban organizándose para tener la legalidad de la tierra en donde vivían, fue por ello que Terratenientes del área solicitaron y avalaron el ingreso de varios destacamentos en la región , para asegurar mano de obra barata y ampliar sus fincas.

Fueron muchas familias las despojadas y obligadas a trabajar y servir al Ejército en el destacamento de Sepur Zarco, los hombres construyeron el destacamento con materiales que provenían de sus propias casas y las mujeres fueron esclavizadas sexualmente y domésticamente.

Sufrieron tortura, violencia sexual, asesinaron a muchas y muchos de ellos, algunas de las mujeres lograron huir a la montaña en donde perdieron a sus hijos por hambre , frio o susto.

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La verdad de sus cuerpos llega a un tribunal

El 1 de febrero de 2016 , inicio el Juicio de Sepur Zarco en donde 15 mujeres q´ueqch´is dieron su testimonio y rompieron el silencio con el objetivo de contar la verdad de lo que les había sucedido a ellas y a sus comunidades.

El tribunal de Mayor Riesgo A , presidido por Jazmín Barrios escuchó testimonios y peritajes presentados por   las querellantes y por la defensa.

En menos de un mes la historia de las mujeres volvió a brotar para hacer eco en una sociedad que aún se niega a aceptar lo vivido durante la Guerra en Guatemala.

Durante el proceso la sala de vistas que muchas veces estuvo medio vacía , presencio la voz de varios y varias testigas y la de las sobrevivientes que narraron el horror vivido. Hoy esas palabras siguen resonando no solo en quienes asistieron a las audiencias, si no que también en el imaginario social y en el cuerpo de esté país.

“Fue el ejército” han dicho muchos de los testigos y testigas al nombrar a sus victimarios, ellos las violaron y esclavizaron sexualmente , las hicieron cocinar, lavar, limpiar para la tropa.

Fueron ellos también quienes les arrebataron a sus familias, a sus esposos, a sus hijos, ellos destruyeron la comunidad.

El ejército llegó y con ellos se poso el dolor , la angustia el miedo y el horror en su territorio, antes de ser violadas cuentan que vieron como torturaron a sus familiares,

“Vi como le ponían un alambre caliente en el oído” relata una de las testigas al narrar como pudo ver la tortura que le hicieron a su esposo.

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Esteelmer Reyes Girón y Hediberto Asij, acusados en el proceso

Algunas de ellas eran muy jóvenes, otra un poco más mayores,   y todas después de presenciar los vejámenes que el ejército realizo en sus comunidades, se las llevó para esclavizarlas. El destacamento de Sepur Zarco estuvo instalado durante 6 años, en los cuales las mujeres fueron obligadas a hacer turnos semanales que duraban entre 6 y 8 meses. Posterior a ello tenían que seguir alimentado a los soldados con sus propios recursos.

Durante ese tiempo las esclavizaron , cada una esperaba su turno , muchas fueron violadas frente a sus hijos, otras fueron asesinadas como fue el caso de Dominga Coc que junto a sus hijas de entre 2 y cuatro años fueron asesinadas y enterradas en la orilla de un río en donde las mujeres iban a lavar y donde también eran violadas.

“No recuerdo cuantos eran” dice una de las testigas al referirse a la cantidad de soldados las violaron.

Tantos testimonios, sus voces y las de otros cuentan frente a un tribunal lo sucedido.

Un manto cubre el rostro de 14 mujeres q´eqch´is ellas se atrevieron a romper el silencio y a contar la verdad. En el 2011 cuando presentaron su testimonio como prueba anticipada al Tribunal de Mayor riesgo B, eran 15 las que dieron su voz sin embargo las ausencias siguen presentándose y en el 2013 Una de ellas Magdalena Pop falleció.

Con el rostro cubierto por un manto como lo han tenido durante todo el proceso de búsqueda de justicia, su presencia se impone en la sala de audiencia de la Corte Suprema de Justicia. A penas se percibe que puedan ver lo que sucede a su alrededor.

Sus manos y su cuerpo se encorvan como retorciéndose al escuchar a los y las testigos, pero también al escucharse nuevamente contar lo vivido ante el tribunal a través de los videos de prueba anticipada las hace reaccionar.

El manto que tapa la mitad de sus cuerpos y su rostro, también es parte de las secuelas del terror que dejó la represión en   su vida y en el imaginario social que las estigmatiza, criminaliza y culpabiliza, así como el miedo que aún prevalece porque la historia no a cambiado del todo, su pueblo aún sigue luchando por la vida y territorio, y los culpables de lo sucedido siguen aún en sus comunidades.

Y ahí siguen ellas a pesar del miedo , del silencio que duró mucho tiempo , a pesar del manto que no deja ver los surcos de su piel , la profundidad de sus ojos, debajo de la tela que les cubre, están mujeres que han resistido y que han roto con lo establecido.

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Rompiendo con el estigma de la inmovilización que pretende dejar en el cuerpo de las mujeres la violencia sexual, rompiendo con lo que esperaban los agresores al querer a través de la violencia ejercida en sus cuerpos inmovilizar a las comunidades y de controlarlas, para despojarles de sus vidas y territorios, ellas junto a sus familias y pueblo siguen de pie luchando pero esperando encontrar justicia.

La sala de audiencias se torna a veces enorme, el Tribunal imponente en el centro de todo escucha y observa, ese Tribunal integrado por dos mujeres y un hombre será quien tendrá en sus manos la sentencia que marcará la historia de la vida de las mujeres será eso un paso más para el acceso a la justicia que ellas habrán logrado sea cual sea la sentencia, el Tribunal tuvo en sus manos todas las pruebas, las escuchó   tanto las jueces como el mundo conoció lo sucedido .

A los lados de las jueces, las mujeres sobrevivientes sentadas frente a dos de los perpetradores de las violaciones sufridas.

Los acusados un Teniente Coronel del Ejército de Guatemala Esteelmer Francisco Reyes Girón, se le juzga por los delitos de asesinato, delitos contra los deberes de humanidad en su forma esclavitud sexual, esclavitud doméstica y violencia sexual. El dirigía el destacamento en el momento en que sucedieron los hechos.

Reyes con facciones duras observa atento a todo lo que sucede a su alrededor, gesticula cada vez que escucha a una testigo, en su rostro se nota enojo, malestar, y por algunos momentos ironía, ningún rastro de asombro. Mantiene en su semblante el poder de su rango militar. Su actitud la mostró desde el momento en que no decidió declarar, la prepotencia de sus palabras al dirigirse al Tribunal, se visualizó ese primer día del Juicio.

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Por otro lado está también el ex comisionado Militar Heriberto Valdez Asij o

“ Canche Asij” a quien se le juzga por los delitos de desaparición forzada, delitos contra los deberes de humanidad en su forma de violencia sexual. Varios testigos y testigas lo han señalado y reconocido durante el proceso.

Dentro de los testimonios presentados le han señalado como ser quien mostraba al Ejército donde estaban las comunidades así como también ha sido señalado como participó de las violaciones sexuales. Era policía Municipal de Panzos, algunos de los testigos recuerdan como cualquier tramite que se hiciera en la municipalidad primero pasaba por su conocimiento al estar siempre en la entrada de la misma.

De aspecto, desaliñado , cabello canado y apariencia de no saber lo que esta sucediendo, su semblante ha ido variando durante el proceso , el día que dio su declaración ante el tribunal dijo desconocer de lo que se le acusaban.

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Durante días, las mujeres se han sentado en la misma postura, cabeza cubierta, alguna mueven las piernas otras les gana el cansancio y por momentos duermen, sus manos arreglan su manto.

Ellas saben que están por justicia, saben que rompieron con la mordaza, sin embargo en la sala nuevamente vuelven al silencio, escuchan atentas, alrededor un ambiente desconocido, un idioma que no es el suyo, narra su historia .

Imagino que en el fondo del ruido y de lo que sucede en la sala siguen escuchando sus propias voces, sus relatos, el de sus comunidades. Sus cuerpos se incorporan cuando escuchan en el idioma de sus abuelas y abuelos el q´eqchí lo que otros y ellas tuvieron que sufrir.

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Muxuk era como se reconoce que las mujeres señalan la violencia sexual en su idioma, una traductora narra lo que las testigos relatan se escuchan llantos, lagrimas que dan cuenta de lo vivido.

Despúes de una larga espera , de años de búsqueda de justicia ellas esperan una sentencia condenatoria que marque el camino de la verdad, con su voz aportaron a la memoria colectiva al romper con el silencio marcaron un precedente histórico en donde hechos como estos no pueden quedar en la impunidad.

Ellas no son un “grupo de mujeres violadas” son mujeres que sufrieron violencia y esclavitud sexual, como miles de mujeres en Guatemala durante la guerra y en la actualidad en donde la violencia sexual sigue siendo una arma de inmovilización y del uso del cuerpo de las mujeres para plantar terror en la sociedad.

Son mujeres mayas q´eqch´is que en sus cuerpos también tienen la historia de la resistencia de los pueblos indígenas, que han luchado contra el sistema colonial, racista. Ellas no son “ las mujeres más débiles” vienen de una historia de fuerza , y lo demuestran al seguir en pie, al ponerse frente a frente ante sus agresores que son el Estado Guatemalteco y señalan la violencia atroz que esté generó en el pueblo.

Junto a ellas estamos muchas otra mujeres que también hemos roto silencios, al ver su lucha su fuerza sabemos que no estamos solas. Tampoco son “mujeres invisibles” los cuerpos de las mujeres jamás han sido invisibles para el poder prueba de ello a sido como se quiso a través de sus cuerpos aterrorizar , como se les vio siempre como una amenaza por que la vida para el terror de Estado es una amenaza.

Es por eso que esa represión fue tan atroz porque las comunidades y pueblos no eran ni son invisibles pero si se les ve como cuerpos no valorados, se deshumaniza. Lo vivido por las mujeres de Sepur Zarco da cuenta de que Guatemala es un país violado , esclavizado, despojado y que hoy en día aún ese sistema sigue generando violencia.

A pesar de eso nada pudo detener la resistencia de los pueblos pero sobre todo el de las mujeres mayas q´eqch´is que son las protagonistas de su historia y de la historia colectiva. Las mujeres siguen construyendo caminos de justicia , de verdad, de memoria y de vida.

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Lo que las mujeres perdieron- Sepur Zarco

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Irmaalcia Velásquez Nimatuj-Peritaje Cultural

El destacamento de Sepur Zarco que se ubico en el Estor Izabal fue un centro de tortura, violencia y esclavitud sexual, para muchas mujeres mayas q´ueqchís que fueron víctimas del Ejército de Guatemala quienes cometieron estas violaciones y las esclavizaron domésticamente así también de la represión , asesinato y desaparición forzada de las comunidades aledañas al destacamento y de sus familias.

Durante el juicio que se llevá acabó para juzgar estos hechos se juzgá a Esteelmer Francisco Reyes Girón, teniente Coronel del Ejército de Guatemala, se le juzga por los delitos de asesinato, delitos contra los deberes de humanidad en su forma esclavitud sexual, esclavitud doméstica y violencia sexual y a Heriberto Valdez Asij, comisionado militar, por los delitos de desaparición forzada, delitos contra los deberes de humanidad en su forma de violencia sexual.

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Irmaalicia Velásquez Nimatuj presentó en un peritaje cultural el 17 de febrero en donde contó lo que estas violaciones implicaron en la vida de las mujeres y las comunidades.

En este peritaje se documentaron los casos de esclavitud sexual y doméstica de 15 mujeres q´ueqchís, entre las edades de 52 a 75 años esta documentación se realizo teniendo en cuenta la inequidad , la jerarquía, y la marginación social que tenía la sociedad.

Para esto se rescata que es importante mostrar las diversas opresiones que vivieron las comunidades que pasan por el racismo el sexismo, la clase, el capitalismo y el patriarcado.

Se documento los impactos y las secuelas en la vida y cuerpos de las mujeres y de sus comunidades en los 6 años que estuvieron instalados los destacamentos militares de Sepur Zarco y el de Tinajas.

Las mujeres sobrevivientes de estos hechos son mujeres indígenas, campesinas, rurales, que hablan el idioma q´ueqchí y ninguna de ellas habla el idioma castellano, ninguna sabe leer y escribir.

La mayoría de las sobrevivientes eran mujeres agrícolas, algunas trabajaron en fincas y casas privadas en labores domesticas. La mayoría de ellas emigraron desde su niñez de fincas donde sus padres eran colonos y quienes vivieron en esclavitud laboral.

En el momento de la instalación del destacamento de Sepur Zarco las familias poseían tierra pero ninguna tenían certeza jurídica es por ello que la mayoría de los esposos de las sobrevivientes se encontraban organizados en una cooperativa para legalizar su tierra.

En ese momento las comunidades ya se encontraban en condiciones de racismo y discriminación del cual el Estado de Guatemala era el responsable.

Las familias habían emigrado para poder tener tierra cultivable eran población civil que fue atacada desprevenidamente por el Ejército.

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Dentro del peritaje se resalta que las mujeres a las que se entrevisto todas perdieron a sus esposos al ser asesinados por el Ejército o al ser desaparecidos frente a ellas y sus familias en 1982 y 1983. El ejército acuso a las familias de dar comida a los guerrilleros sin embargo las mujeres cuentan que nadie conocía que era un guerrillero.

“las entrevistadas   y sobrevivientes de las comunidades señalan que es claro la razón por la cual se instalaron en la región seis destacamentos fue por que sus esposos estaban luchando por legalizar la tierra en donde vivían y expresan que los finqueros de la región fue quienes negociaron la instalación de los destacamentos primero para dar seguridad a las fincas, segundo tomar posesión de las tierras y ampliar sus fincas”

Fueron matadas ellas y sus familias, peor de cómo se mata a un animal

El ejército al momento de su instalación quemaron casas, cultivos y las mujeres fueron violadas sexualmente así como a un grupo de ellas fueron asesinadas a golpes,no se tiene un dato exacto de cuantas fueron en esos primeros meses.

A las mujeres que habían sido asesinados sus esposos fueron obligadas a prestar servicios   domésticos dentro del destacamento, entre 6 a 8 meses y durante este tiempo fueron esclavizadas y violadas sexualmente por los soldados.

Tuvieron que enfrentar, tortura, muerte, violencia sexual, enfermedades en sus genitales, destrucción cultura y daño emocional, y retención en contra de su voluntad.

Todo esto marco su vida, y su cosmogonía así como a su vida en la comunidad. Algunas huyeron a la montaña a refugiarse lo que les permitió escapar pero igualmente sufrieron violencia sexual antes de huir o cuando lograban visitar sus comunidades en busca de comida o por enfermedad.

Muchas de las mujeres que lograron huir perdieron a sus hijos algunas a todos esto debido a la falta de alimentación , enfermedad, depresión, heridas o cansancio, susto.

A parte de perder a la familia, se perdió la propiedad, la producción, la construcción y reproducción de conocimientos. Las violencias físicas y sexuales cometidas contra sus cuerpos dejaron heridas en la vida de las mujeres lo que marco un antes y un después.

Estos hechos negaron la posibilidad de tener una vida cultural normal para las comunidades que aún hoy no han podido recuperar completamente.

Las mujeres sentían culpa y fueron víctimas de los prejuicios sociales y culturales que deja la violencia sexual al sentirse

“como mujeres que dejaron de tener valor” se sentían como que ya no merecían vivir, o que no quería seguir viviendo querían que la muerte les llegará especialmente las violadas frente a sus familiares, o frente a sus niños pequeños, también deseaban morir la que sin poder hacer nada vieron morir a sus hijos”

Este racismo fue el que se utilizo desde el ejército para cometer crímenes de lesa humanidad desde el momento que se instala el destacamento hasta su cierre

“Celebraron con una fiesta su retiro, y algunos borrachos y otros no las obligaron a cocinar para ellos luego de haber comido encendieron la música y a todas mujeres presentes, las obligaron a bailar a reír y a festejar el retiro del destacamento…ponerlas a bailar después de haber cometido crímenes de lesa humanidad sobre ellas sobre sus cuerpos, esposos, hijos, abuelos y vecinos, después de haber traído un apocalipsis a sus comunidades”

las mujeres después de esto sufren psicológicamente, a nivel físico y culturalmente.

“la violencia sexual vivida en Sepur Zarco es el continuum de los delitos y violencias vividas que nunca han sido juzgadas en Guatemala, por eso para entender este país , es necesario entender que el racismo y la violencia sexual en la historia de los pueblos a ido de la mano para controlar y someter a las comunidades indígenas”

la economía también fue afectada en este proceso ya que luego de estar en el destacamento durante el tiempo estipulado, eran obligadas a enviar al destacamento tortillas de maíz, lo que les implicaba buscar desdé sus propios fondos lo solicitado por los militares, buscan leña para poder comprar el maíz. Las mujeres actualmente viven en condiciones de pobreza mucho peor de antes del conflicto armado.

“Al daño emocional físico humano, hay que añadir el económico, por lo que deberá de hacerse el recuento económico que le costo a las mujeres la presencia de los destacamentos en su comunidad para demostrar con cifras lo que el estado de Guatemala les debe de reintegrar hoy a ellas y sus familiares…muchas veces comían una vez al día , comían luego de alimentar al ejército, comían raíces , hierbas, porque no les quedaba maíz”

la violencia sexual vivida resalto la perito es parte del racismo histórico y estructural que se vive en el país , este racismo es parte de cómo ha sido fundado el país y que opera para explotar y controlar a los pueblos indígenas.

“Ellas son asumidas en el imaginario del criollo del ladino del ascendadado, por los altos mandos militares como seres que no piensan que no comprenden, que no sienten que no aman que no tienen valor como seres humanas, que son feas , sucias, que no se pierde nada matándolas, violándolas, torturándolas, que viven en el atraso que solo son útiles para la servidumbre y que ese es su papel permanente ”

Dentro del peritaje se presentaron varios testimonios recogidos que dieron cuenta sobre las secuelas culturales, que vivieron las mujeres.

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Todo se fue con la guerra

Las mujeres entrevistadas buscaron al narrar sus historia para la honra personal y colectiva.

Dentro de los testimonios recogidos las mujeres cuentan como les afecto todo lo sucedido, la muerte de los esposos afecto la vida las mujeres , dejándolas solas a nivel económico y nivel familiar.

A nivel espiritual también sufrieron debido a la represión que no las dejaba libremente ejercer sus creencias.

Dentro de los relatos una de las sobrevivientes Rosa Tiul cuenta como fue el día en que llegó el ejército a la comunidad

“Una noche llegaron los soldados dentro de ellos iba uno que apodaban el Canche Asij que ella describe como un hombre blanco grande que hablaba q´ueqchí que era policía y que también la violo”

otra de las sobrevivientes Rosa Xo cuenta que antes del conflicto tenía casa propia tenia familia, al momento de que le hicieron la entrevista ella vive con su mamá no tiene hijos y no tiene más familia, ella dice que todo se fue con la guerra.

Ella huyo a la montaña y por falta de alimento perdió a sus hijos por falta de alimento.

Las secuelas culturales reconoce la perita son profundas porque se pierde el vinculo cultural de la vida personal y vida colectiva, las familias , perdió lazos humanos.

“Su vida de hoy es triste”

las mujeres viven permanentemente recordando, soñando como huía del ejército en la montaña o a sus seres queridos que fueron asesinados , murieron por hambre susto o fueron desaparecidos.

El temor es recurrente , Rosario Xo recuerda como una vez se la llevo un rio que tuvo que atravesar y que fue salvada por otro compañero.

Para Catarina Caal   contó como antes de la guerra la vida era tranquila, se dedicaba al campo y el campo les daba de comer. Ella al igual que otras huyo a la montaña con siete hijos 3 de ellos murieron en la montaña.

En el testimonio de Catarina Caal , narra como fue testiga de cómo el ejército asesino a su hija que estaba embarazada “ machetearon a su hija y le sacaron a su bebe” la hija de Catarina y su bebe fueron asesinados y quemados.

Quiso volver por el cuerpo de su hija y de su bebe, pero no encontraron sus restos no pudiendo dar sepultura, lo que deja también en las mujeres dolor y tristeza al no tener un lugar donde dejar a sus seres queridos luego de la muerte.

Dentro de sus sueños aparecen de pronto los soldados

Los sueños son importantes para las mujeres sobrevivientes, que les llevan nuevamente a el momento de las vejaciones vividas, así como mensajes que ellas reciben de sus familiares que ya no están.

Candelaria Maaz Sacul cuenta como es a través de los sueños vuelve al momento en que le dijeron de que los soldados habían llegado a su comunidad ”llegaron los soldados y llegó el miedo”

También habla como sueña a su esposo “ lo miro que esta en la casa , que llega que se acuesta en la hamaca, y que nos miramos esta sonriente”

“Con la guerra todo se cambio antes tenia una familia tranquila en la aldea, tenían animalitos pero todo se termino”

Magdalena Pop quien falleció posteriormente a dar su testimonio en el 2012, contó como se llevaron a su esposo.

Magdalena como otras mujeres tenía miedo de contar lo que vivió , sentía que se iban a burlar, fue hasta que conto a otras mujeres de la comunidad que se dio cuenta de que muchas de ellas no eran felices y que todas habían sido violadas por los soldados.

Las mujeres al narrar lo sucedido dejan ver sobre el amor familiar , el de pareja que tenían y el dolor de perder a esos seres queridos. Las violaciones sexuales quebraron con estas relaciones el ejército las despojo de sus vidas y de sus cuerpos

“quería huir de mi cuerpo …nos dieron enfermedades sexuales, y no podíamos decir que teníamos en nuestras partes…por eso me da coraje a lo que me hicieron eso “

Algunas de las mujeres se refugiaron en la iglesia como forma de canalizar lo sucedido.

“Cuando voy a la iglesia ahí me desahogo lloro y presentó ante Dios todo lo que viví, ninguna marcía esto”

Magdalena también señaló como fueron los finqueros los responsables de la llegada del ejército a las comunidades

“los finqueros se creen dueños de la tierra…los finqueros nos quitan la tierra ellos invitaron a los soldados a que llegarán con nosotros”

Las secuelas de las mujeres están implícitas en sus historias, la represión se da concluye la perita por la certeza jurídica de la tierra y por la que se organizaban algunos hombres, así como el mejoramiento laboral en las fincas, la incursión del ejército a petición de los finqueros forma parte del racismo ejercido por estas familias de terratenientes.

La perdida humana y la perdida cultural fue otra de las consecuencias, la humana representa la familia y personas de la comunidad así también el sentirse incompletas por los daños físicos, vividos por la violencia sufrida.

Las perdidas culturales, incluye lo social, espiritual y material.

“No hay reparación que pueda reparar lo que las mujeres perdieron y lo que aquí sucedió”

por eso la reparación debe de ser bien identificado en estos casos concluye la perita.

Estos hechos generaron quiebres sociales, que acabaron con sus familias extensas, con sus sistemas de autoridad, de producción de construcción y reproducción de conocimientos.

Y se concluye diciendo

“Estas mujeres vivieron el infierno y estas mujeres quieren en sus relatos que por todos los medios posibles estas puertas del infierno se cierren para que ninguna mujer, sea del pueblo que sea, y sea de la condición social que venga pueda vivir este tipo de atrocidades y vejámenes”

Las pruebas presentadas da cuentan tanto en testimonios como en peritaje que es la voz comunitaria y colectiva de las mujeres y hombres que vivieron y sufrieron estos hechos van abriendo el camino para la verdad y aportando a la memoria.

Es necesario marcar el precedente que dejan los pueblos al romper con los prejuicios racistas, con la inmovilización que se esperaba que tuvieran a través del terror y la violencia, al mostrar la voz colectiva de las mujeres.

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Ellos abusaron de mí- Sepur Zarco

CCR

Fotografía-Cristina Chiquin Mujeres Ixchel

El ejército utilizó la violación sexual contra las mujeres como arma de guerra. Las violaciones sexuales, perpetradas en forma masiva, múltiple y con extrema crueldad, fueron dirigidas en forma indiscriminada hacia las mujeres de las comunidades que fueron señaladas como objetivo de la contrainsurgencia. Un entretejido de opresiones, de clase, género y etnia, dejaron como resultado uno de los capítulos más ominosos de violencia contra las mujeres en Guatemala[1]

La sala de vistas de la Corte Suprema de Justicia esta albergando el Juicio del caso Sepur Zarco en donde 15 mujeres mayas q´eqch´is dieron su testimonio y han luchado por que se juzgue la violencia y esclavitud sexual   que vivieron a manos del ejército de Guatemala.

Los hechos ocurrieron en 1982 y 1983 en donde población de comunidades de Izabal y Alta Verapaz fueron víctimas de hechos de represión y violaciones de derechos humanos cometidas por el ejército de Guatemala.

Los acusados Esteelmer Francisco Reyes Girón, teniente Coronel del Ejército de Guatemala, se le juzga por los delitos de asesinato, delitos contra los deberes de humanidad en su forma esclavitud sexual, esclavitud doméstica y violencia sexual y a Heriberto Valdez Asij, comisionado militar, por los delitos de desaparición forzada, delitos contra los deberes de humanidad en su forma de violencia sexual.

Durante el proceso se han escuchado varios testimonios y se han presentado también peritajes para poder mostrar lo sucedido al Tribunal de Mayor Riesgo “A” quien conoce el caso y se han presentado los testimonios de prueba anticipada que se realizaron en Septiembre del 2012 en donde las 15 mujeres dieron su testimonio.

La sala de audiencia no ha tenido la afluencia que han tenido otros casos sin embargo la mujeres con su voz han marcado la historia de este país logrando decir lo sucedido y pudiendo romper con muchos años de silencio.

Dentro de las limitaciones que se tienen en un sistema de Justicia como el guatemalteco se enfrentan a que no han contado con traducción a su idioma durante el proceso , siendo un derecho de los pueblos indígenas contar con interpretes para poder comprender lo que esta sucediendo sin embargo el sistema de justicia no esta brindado este derecho, siendo esta una de las limitaciones que tienen los pueblos en acceder a la justicia.

Sin embargo su voz a estado con fuerza diciendo lo que paso, uno de los testimonios presentados fue el de Magdalena Pop quien posteriormente a dar su testimonio falleció en enero de 2013. Sin embargo su voz quedo grabada en la historia de la lucha por la memoria y la verdad.

“Aquí estoy ante la ley diciendo todo lo que sucedió, fue muy doloroso lo que vivimos estoy acá desde mi corazón para que ustedes sepan lo que yo viví “

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Fotografia Cristina Chiquin

Otro de los testimonios presentados fue el de Carmen Xol quien también narro lo vivido en el destacamento Sepur Zarco y también como el ejército se llevó a su esposo Edilberto Choc.

“Lo fueron a traer los soldados le amarraron las manos hacia atrás, el 25 de agosto de 1982”

Fue por la tierra

las mujeres tienen presente el día y la fecha que se llevaron a sus familiares ese también fue el inicio de meses de terror, mucho de los hombres que se llevó el ejército estaban organizándose para acceder a tierra, para el ejército cualquier tipo de organización era motivo de sospecha y excusa para poder cometer desapariciones forzadas, masacres violaciones y violaciones sexuales entre otras vejaciones

Carmen Xol cuenta que a su esposo se lo llevó el ejército y que no pudo ver a donde se lo llevaban , ella observo como lo golpeaban como el se alejaba en manos de quienes nunca más lo regresaron a la familia.

Edilberto era labrador de la tierra cultivaba frijol , maíz, era trabajador, además participaba en una de las Iglesias de la comunidad.

Carmen Xol , cuenta que Edilberto Asij el ex comisiona Militar fue quien llegó a la comunidad ese día y quien es uno de los acusados en este caso.

A la semana de que se llevarán a su esposo Carmen fue llevada al destacamento de Sepur Zarco, luego de que el ejército quemaran su casa.

“Ahí fue donde se termino todo cuando quemaron mi casa”

Desde el día que se llevaron a su esposo Carmen empezó a sufrir las violaciones sexuales de parte de los soldados la primera vez fue en su casa luego sería esclavizada sexualmente y domésticamente en el destacamento de Sepur en donde durante alrededor de 6 meses tuvo que sufrir los abusos de los militares.

“Sí fui abusada sexualmente me tomaron por la fuerza, ahí dentro de mi casa, eran muchos los que pasaron por mi casa y los que abusaron de mi fueron tres… lo que me decían es que me tenía que dejar que quien mandaba ahora eran ellos, que era quienes tenían autoridad sobre mi eran ellos porque ya se habían llevado a mi esposo y a mí me daba mucho miedo , me amenazaban con arma en mi pecho”

El ejército al llevarse a los hombres de la comunidad argumentaban tener el derecho sobre el cuerpo de las mujeres, eran amenazadas y violentadas física , sexualmente y psicológicamente.

Carmen recuerda como el ejército saco a sus hijos fuera de su casa y luego fue violada, posterior a ello tuvo que ir a trabajar al destacamento en donde tenia que cocinar para los soldados, lavar la ropa   en el río en donde muchas veces también fue abusada sexualmente por los soldados.

“Nos perseguían hasta el río y ahí también abusaban de mí y si yo no quería lavar el pantalón de igual manera me amenazaban …eran varios soldados quienes me seguían cuando yo iba al río”

 

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Fotografía Cristina Chiquin

Carmen tuvo que vivir en el destacamento de Sepur Zarco y ella consiguió algunos plásticos para poder resguardar a sus hijos que aun eran muy pequeños así como Carmen habían otras mujeres que estaban sufriendo lo mismo junto a sus hijos e hijas.

Dentro del destacamento también eran abusadas sexualmente , aparte de ser esclavizadas domésticamente el dolor que hay en las palabras de Carmen al contar estos violaciones se denotan en las lagrimas que derramo frente al Tribunal cuando dio su testimonio.

Los soldados decían que ellos tenían el poder sobre ella porque ella ya no tenia a su esposo, fueron muchos dice Carmen mientras llora al contar lo sucedido.

“Cada vez que iba a servir , me llevaban de un lado y me lanzaban en una cama y ahí abusaban de mí…eran incontables lo que abusaban de mí porque ahí vivían…insistían en decir que ya no había nadie que respondiera por mí y ellos eran la autoridad sobre mí”

Cada tres días tenían que estar en el destacamento , las mujeres hacía turnos de jornadas de 12 horas. Carmen estuvo durante seis meses sin embargo luego de salir de ahí tenían que enviar aún comida para los soldados, ellas tenían que comprar y ver de donde sacaban el maíz porque no recibían ningún pago por hacer la comida.

“Fue doloroso lo que vivimos a mí me marcaron la vida, me rompieron el matrimonio y me quede muy mal…me tomaron por la fuerza ellos abusaron de mí por fuerza”

Carmen también hablo sobre las inyecciones que el ejercito les suministraba para que no quedaran embarazadas, esto ocurría dentro del destacamento y se realizó durante el tiempo en que tuvo que ir a servir al destacamento.

“nos daban medicinas …a veces cuando ya me habían violado me ponían las inyecciones, me decían que me inyectaban para no quedar embarazada”

Dentro de las practicas de violencia que realizo el ejército también estuvo el de obligarles a participar en la iglesia evangélica y les obligaban a orar cada domingo dentro del destacamento de Sepur Zarco.

“A veces nos reunían y nos ponían a rezar pedían que se hicieran actividades religiosa, decían que teníamos que convertirnos en evangélicos en hermanos, porque si no nos iban a matar por eso muchos que eran católicos se volvieron en esta religión”

Carmen termino su testimonio agradeciendo al tribunal por haberla escuchado pero también pidiendo justicia por lo vivido, casi todas las testimonios presentados al final tienen el objetivo de poder hablar y de poder dejar la verdad de lo vivido a parte de la búsqueda de la justicia.

“Agradecer al señor Juez que me escuchó todo mi dolor, y es que aquí no quiero exponer todo porque siento que no aguanto, siento que se me puede detener el corazón, agradezco a las personas que me están escuchando, porque es real lo que yo viví y fue muy doloroso”

La violencia sexual según la comisión de esclarecimiento histórico concluye que fue una práctica generalizada y sistemática realizada por agentes del Estado como parte de la estrategia contrainsurgente. El 89% de las víctimas fueron mujeres indígena

Los testimonios quedan grabados en el cuerpo y vida de quienes siguen este proceso pero también en un país que debe de recordar lo sucedido para no repetir estos hechos. Romper con la invisibilización impuesta por el Estado y con el terror que este a generado en las comunidades es parte del camino para la justicia.

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[1]Luz Méndez-No me quiero morir sin alcanzar justicia’: Esclavitud sexual durante el conflicto armado en Guatemala –articulo publicado en Programa las Américas.

La violencia sexual les marco la vida -Sepur Zarco

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El proceso del Juicio Sepur Zarco , continúan en este debate 15 mujeres q´eqch´is buscan justicia por los hechos ocurridos en 1982 y 1983 en donde población de comunidades de Izabal y Alta Verapaz quienes fueron víctimas de hechos de represión y violaciones de derechos humanos a manos del ejército de Guatemala.

Los acusados Esteelmer Francisco Reyes Girón, teniente Coronel del Ejército de Guatemala, se le juzga por los delitos de asesinato, delitos contra los deberes de humanidad en su forma esclavitud sexual, esclavitud doméstica y violencia sexual y a Heriberto Valdez Asij, comisionado militar, por los delitos de desaparición forzada, delitos contra los deberes de humanidad en su forma de violencia sexual.

Lo vivido por las mujeres y la población ha tenido un impacto en sus vidas a quienes sobrevivieron los vejámenes del ejército las secuelas son diversas.

El 10 de febrero se presentaron los peritajes sobre aspectos psicosocial, antropológico forense, antropológico lingüístico.

La violencia sexual es un crimen contra la humanidad

El peritaje psicosocial fue presentado por la psicóloga Mónica Pinzón quien hablo sobre las secuelas de 15 mujeres víctimas de violación sexual. Entre estas esta el miedo , el susto.

“Para las mujeres víctimas el susto conlleva en como se situaron las mujeres victimas en el mundo y como perciben a partir de los hechos sufridos, constituye entrar en un mundo de desolación y soledad en donde la falta de apetito, o abandono fueron uno de los impactos que más se dieron”

las mujeres víctimas recibieron daño no solo a su integridad física si no también a su integridad mental. Dentro de esto se habló también de cómo las mujeres fueron estigmatizadas debido a lo sufrido por la sociedad y por su comunidad así como la culpa que les genero esto como parte de las secuelas que viven en su mayoría mujeres que sufren violencia sexual.

A nivel cultural las mujeres perdieron símbolos que eran parte de su vida , perdiendo herencia ancestral.

“Es importante explicar que los objetos simbólicos no son comunes o que se puedan comprar en un súper Mercado un ejemplo es la piedra de moler que es entregada a las niñas a los 7 años y se las dan sus abuelas, están altamente cargada de rituales y de afectividad”

por otra parte también la perita concluyo sobre el daño que estos hechos generaron en la segunda generación debido a que por mucho tiempo se guardo el silencio o debido a que muchos de hijos y familiares de las mujeres vivieron junto a ellas las violaciones sexuales cometidas por soldados.

“Ellos presenciaron los hechos y sufrieron al lado de su madre, la madre es quien llevó el impacto de la violencia más fuerte pero de manera indirecta lo sufren las demás generaciones”

El miedo, por lo vivido sigue siendo una consecuencia en sus vidas, generando vergüenza, rechazo, al punto de estar en cautiverio o de tener ideas suicidas.

Dentro de otros aspectos se resalto que la población sufrió de la ruptura social, generando que las actividades como ceremonias, celebraciones entre otros no se dieran más debido al temor que existía, generando sentimientos de derrota y de desesperanza ya que se rompieron vínculos sociales y la cohesión comunitaria a parte de la perdida de bienes materiales.

Mujeres de los soldados

La perita también hablo sobre como las mujeres sufrieron en estos hechos actos de misógina.

“La misógina es el odio o el desprecio a las mujeres por el hecho de serlo , las mujeres víctimas de este caso, se exacerba ya que en un escenario donde ya existían relaciones de poder , el desprecio ya estaba vigente no se hubiese exacerbado de está manera, es por ello que menciona como con despreció las llamaban , las criticaban   diciéndoles mujeres de los soldados”

la mayoría de las mujeres sufrieron estigmatización social, es decir rechazo de que pudieran vivir sin ser señaladas, acusadas , o la sociedad le genera culpa por lo vivido, no pudiendo vivir tranquilamente limitando su vida y su sociabilidad a lo que también se le suma el dolor emocional que aún presentan.

“Las mujeres víctimas de este caso manifestaron a través de llanto repentino, tristeza profunda”

la culpa también es parte de las secuelas que viven, esto se da debido al sistema de creencias que se tiene, con respecto a sus referentes sociales, a su espiritualidad y religiosidad. La culpa es un síntoma de estas experiencias traumáticas.

Fueron Soldados

Dentro de las entrevistas hechas por la perita contó que se encontró que 11 mujeres fueron violadas en el destacamento de Sepur Zarco, las otras cuatro fueron de camino a la escuela, en las vivienda de las mujeres, y coinciden en que fueron las fuerzas de seguridad quienes lo hicieron.

Dentro de otras de las secuelas que las mujeres que sufren violencia sexual, se encuentra el termino de “ sentirse sucia “

“El sentirse sucia manchada o marcada después de un hecho de violencia sexual es un síntoma común en todas las víctimas es una manera de ver como queda dañada su autoimagen …es uno además de los síntomas claves de que esto ocurrió”

El silencio también es parte de las secuelas vividas que fue algo que las mujeres rompieron pero que se dieron como consecuencia de las violaciones vividas,

“Estos hechos se dieron en el marco de Conflicto Armado, la mayoría de estos se dio en un contexto de terror de miedo extremo, de riesgo real de sobrevivir impedían que ellas pudieran hablarlo, sumado a ello no es fácil hablar para ninguna mujer que ha sido víctima de violencia sexual y más aún en su espacio privado como su familia o parejas, por eso para unas mujeres mantener el silencio es un patrón común y como un síntoma”

Dentro de las recomendaciones que se realizó en este peritaje es que las víctimas deben deben de tener reparación integral es decir compensación materia, legal, psicológica esto a nivel individual y colectiva. Así como la no repetición de los hechos.

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En esta audiencia también se presentaron los peritajes de antropología forense quienes hablaron sobre cinco osamentas de 32 que fueron exhumadas en el destacamento de Sepur Zarco en el año 2012.

También se determino en los peritajes presentados que la muerte de las personas que habían sido encontradas en la fosa se debía a impactos de arma de fuego. Para esto también se enseño al tribunal como se re visualizan los impactos en las osamentas que fueron expuestas dentro de la sala de vistas.

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Otro de los peritajes expuestos fue de análisis Lingüísticos, en donde se informó como las mujeres en su idioma q´eqchí expresaron la violaciones sexuales y violaciones vividas contra ellas y sus comunidades.

Dentro de las conclusiones presentadas en este peritajes se determinó que de las 15 mujeres que fueron víctimas de violación sexual por parte de los soldados del Ejército de Guatemala y dos hombres entrevistados dijeron que la violación sexual en q´eqchí puede decirse de cuatro maneras Muxuk, Xex mux lin-yu’am, Xi ne’x chap y Xi nex xbatzz’unle

El el termino que más fue asignado por ellas fue el de Muxuk.

Este termino que el que más se verbalizo debido a que este tiene un significado importante dentro cosmogonía q´eqchí, y significa que la “la mujer fue profanada traspasada su mundo social y espiritual quedo destruido quebrantado en todos los ámbitos de la vida ”

“la violación sexual les paso en varios espacios, en el destacamento, en la escuela de la comunidad en los caminos, en el camino al río , en el río cuando eran obligadas a lavar la ropa de los militares”

Muxuk chaq´arab significa los hechos de violencia vividos en el conflicto armado siendo estos la desaparición forzada , ejecuciones arbitrarias, las masacres, quema de milpa y cerros , la tierra arrasada y las violaciones sexuales.

Me quede sin respeto , me quede sin dignidad

Como consecuencia de lo vivido las mujeres dijeron que sienten que no son respetadas, que les quitaron su dignidad y que se sentían deshonradas, y cargan con el estigma de su comunidad que hace que vivan aisladas, la violencia sexual les marco la vida.

Dentro de otras formas de referencia, la perito comentó como las mujeres se referían a los soldados, “ los militares, los soldados” y también “la persona que lleva arma de fuego” “Los que llevan camuflajes” “las víboras, el tigre, estos animales no se distinguen entre el monte de repente se te aparecen y te hacen daño te matan, así son los soldados” y los Guerrilleros, los nombra como “debajo del monte porque no tienen casa”

Es así como el debate sigue su curso en el cual se espera que se escuché aún algunos testimonios y se presenten pruebas al Tribunal de Mayor Riesgo A.

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Huesos que hablan – Sepur Zarco

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Escarbaremos la tierra para encontrar su luz

Será de nuestra boca de donde saldrán sus palabras

Será en nuestros huesos que la historia de sus vidas florecerá[1]

El Juicio de Sepur Zarco sigue su curso, este debate marca la historia del país, ya que por primera vez se juzga los delitos de violencia y esclavitud sexual , esclavitud domestica, contra mujeres mayas q´eqch´is de parte del ejército de Guatemala en el municipio del Estor departamento de Izabal en 1982 y 1983.

Durante el debate el Tribunal de Mayor Riesgo “A” ha escuchado testimonios de las víctimas así como de testigos y familiares quienes han contado sobre las violaciones que vivieron a manos del ejército en los destacamentos militares de Sepur Zarco y Tinajas, así también se han escuchado hasta el momento varios peritajes y también se han presentado medios de prueba de la investigaciones realizadas.

Los acusados tanto como las víctimas han presenciado los relatos de los testimonios y han estado presentes durante las audiencias.

Dentro de las pruebas presentadas esté 9 de Febrero la sala de la Corte Suprema de Justicia albergo durante unas horas varias cajas en las cuales se contenían restos óseos , ropa, zapatos y objetos de las víctimas encontradas en una fosa común ubicada en la finca Tinajas .

Las osamentas presentados fueron 51, de las cuales, 48 están completas y dos más ya fueron identificadas y entregadas a sus familiares.[2]

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Juan Carlos Gatica quién forma parte del Equipo de Antropología Forense de Guatemala fue quien presentó las pruebas al tribunal, además explico sobre lo dañado que estaban las osamentas y restos al ser encontrados en la fosa y fueron exhumados en el 2012 por la Fundación de Antropología Forense.

Las osamentas encontradas pertenecían a hombres que mostraban señales de violencia antes de morir. Frente a los ojos del público y ante los del tribunal se pudo observar algunos huesos, zapatos, botas de hule entre otros.

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En otro peritaje presentado por el Arqueólogo en Antropología Forense Oscar Ariel Ixpatán, quien también es parte de la Fundación de Antropología Forense explicó que durante la revisión de las osamentas se pudo determinar edad, sexo, y también   la violencia que vivieron las víctimas antes de morir , como ser atados de pies, manos y cuello , así como heridas de bala y golpes.

Muchas de las víctimas encontradas eran jóvenes y adolescentes , así como adultos   oscilando entre las edades de 13 a 70 años.

Frente al tribunal se mostro la historia de muchas personas que murieron a causa de la represión del Estado, en las diminutas cajas   existe la historia un pueblo.

Contienen el dolor de muchas familias, la ausencia , abuelos, padres, hijos, esposos.

Las cajas estaban identificadas por números pero dentro de ellas existen nombres e historias que no pueden ser borradas.

Las mujeres de Sepur Zarco vivieron la desaparición de sus esposos y familiares, y junto a ellos tuvieron que vivir en sus cuerpos el abuso militar, enfrentándose violaciones sexuales, a la esclavitud sexual y doméstica , a desplazamiento.

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Los acusados son Esteelmer Francisco Reyes Girón, teniente Coronel del Ejército de Guatemala, a quien se le juzga por los delitos de asesinato, delitos contra los deberes de humanidad en su forma esclavitud sexual, esclavitud doméstica y violencia sexual y a Heriberto Valdez Asij, comisionado militar, por los delitos de desaparición forzada, delitos contra los deberes de humanidad en su forma de violencia sexual.

El juicio continua y la búsqueda de justicia de las mujeres se mantiene firme , ellas rompieron con el miedo, el dolor, llevan en sus cuerpos impregnada la verdad, escarbaron la tierra para encontrar a sus familiares, quienes también hablan con sus huesos que renacen de la tierra para romper con los lazos que les colocaron en las manos y para romper la mordaza del terror.

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[1] Poesía Cristina Chiquin

[2] Información Ministerio Público.

Nunca había sentido ese miedo antes- Sepur Zarco

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La violación sexual como expresión de racismo misógino, es decir de odio a las mujeres, pues el racismo escoge a sus víctimas, no solo por ser victimas del conflicto sino porque tienen cuerpos femeninos. No se viola mayoritariamente a los hombres, se viola a las mujeres y a las niñas y niños. Y es porque las mujeres tenemos cuerpos que reproducen vida pero además porque esos cuerpos se consideran cumplidores de servicios domésticos y de servicios sexuales [1]

 

El juicio de Sepur Zarco llega a su cuarto día, 15 mujeres q´eqchi´ han luchado  para juzgar a los culpables de las violaciones cometidas por el ejército de Guatemala durante 1982 y 1983. Se juzgan delitos contra los deberes de humanidad en su forma esclavitud sexual, esclavitud doméstica y violencia sexual, desaparición forzada, delitos contra los deberes de humanidad en su forma de violencia sexual.

Estos delitos fueron cometidos en las comunidades de Sepur Zarco, El Estor, Izabal y Semochoch, Alta Verapaz.

El ejército de Guatemala se instaló en la comunidad de Sepur Zarco obligando a la población a trabajar para ellos, a los hombres les hicieron trabajar en la construcción del destacamento y a las mujeres las esclavizaron mediante a tareas domesticas y las violaron reiteradamente.

En la comunidad de Sepur Zarco los soldados detuvieron ilegalmente y desparecieron a los hombres de la comunidad que estaban organizándose para legalizar sus tierras.

No vengo a mentir vengo a declarar la verdad

En el cuarto día del debate, el tribunal de Mayor Riesgo “A”, escuchó a Julia Coc , quien habló sobre la detención y ejecución de su hija Dominga Coc y sus dos nietas Herlinda y Anita, en 1982.

“Fue grande el sufrimiento de mi hija cuando estuvo ahí en el destacamento, todos los abusos que sufrió en su estadía en ese lugar”.

Julia Coc es una madre que buscó a su hija a pesar de la represión en la se vivía. La encontró posteriormente en una fosa en donde pudo reconocer   la osamenta de su hija y las de sus nietas.

“Ellas hubieran sido las que me hubiesen cuidado y con ellas estuviera viviendo en la actualidad… por eso es que vengo ante este tribunal, yo no me estoy inventando nada y por eso estoy aquí para pedir justicia”.

Con la voz entrecortada Julia Coc relató la historia de dolor que ha vivido ante la ausencia de su familia que fue arrebatada por la represión y la violencia del Estado. A su hija los soldados se la llevaron cerca de un río en donde la hicieron cavar una fosa: “cavó su propia tumba”, dijo Julia al referir cómo su hija luego fue asesinada y tirada en ese lugar.

“Ella tuvo que cavar su tumba. La mataron a pesar de que les había lavado su ropa. Le dijeron que se bañara porque la iban a soltar”.

Julia encontró la fosa donde se encontraba su hija por medio de informaciones que dieron posteriormente un ex comisionado militar.

“Encontraron la ropa de ella y encontraron los dos calzoncitos de las niñas”.

Para una madre lograr recuperar a su hija fue un paso importante pero también lo fue enfrentarse al dolor de saber lo que sufrió ella y sus nietas, de quienes ya no logro recuperar más que la ropa que se encontró en la fosa debido a que sus huesos se habían vuelto tierra después de tantos años.

“Se encontró sus huesos y se encontraron sus cabellos y junto con un molote de hilos de su corte”

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Se los llevaron

A Dominga Coc la detuvieron junto a sus hijas y su esposo Santiago Seb Ical dentro de su comunidad, el ejercito se llevó a toda la familia, a Dominga se la llevaron a Sepur Zarco y a él se lo llevaron a otro lugar llamado Pataxte.

Santiago logró regresar de donde lo tuvieron detenido. Julia recuerda con tristeza cómo él dijo lo que le había pasado en ese lugar.

“Le hicieron mucho daño, lo que le daban de beber era el agua de la paja del techo y los orines, y de comer le daban las tortillas tiesas que sobraban… yo tampoco esperaba que el retornara, pero cuando regresó volvió en muy malas condiciones me daba lástima verlo, me causó mucho dolor lo lloré mucho”.

Santiago apenas podía comer cuando regresó a su comunidad debido a las secuelas de la tortura vivida, Julia cuidó de él y fue así como se recuperó: él tenía la esperanza de encontrar a su esposa y sus dos hijas pero no lo logró.

A ella le hicieron mucho daño en su cuerpo

En el destacamento, Dominga Coc vivió lo que otras mujeres sufrieron, la violaron sexualmente para luego asesinarla. Julia su madre logró saber lo que le sucedió en el destacamento a su hija. Vivir no solo con el dolor de la muerte de parte de su familia si no saber que sufrieron mucho antes de morir es parte del dolor que hoy vive.

“A ella la lastimaron y le hicieron mucho daño en su cuerpo, la violaron… ya estaba muy enferma cuando la mandaron a lavar ropa y ahí fue donde la terminaron de matar y las niñas también estaban ya muy mal y las mataron”.

Dominga Coc tenía 20 años, sus hijas eran pequeñas aún de 3 años y 2 años cuando los soldados se las llevaron, posteriormente de eso Julia comenta cómo el ejército obligaba a la población a darles comida.

“Si no nos dan comida van a tener muchos problemas era lo que nos decían, entonces nosotras empezábamos a envolver tamales, para ellos y nos agarraba la tarde entonces nos iban otra vez a amenazar porque no querían que tuviéramos encendidos nuestros fuegos de noche”.

El ejército rodeaba las casas en la comunidad y les obligaban a darles de comer, las mujeres con miedo   se mantenían dentro de sus casas y no podían salir. Aparte de todo esto no solo les pedía a las mujeres cocinar sino que las obligaban a que ellas dieran su propio maíz o les robaban algún otro alimento que ellas tuvieran en sus hogares. Se sabía también que algunas mujeres en la comunidad “les desgraciaron la vida” cuenta Julia al referirse que fueron violadas.

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“Por el miedo que teníamos les hacíamos caso, yo nunca había sentido ese miedo antes era la primera vez que nosotras veíamos a los soldados”.

Julia Coc , aun vive con la ausencia de su hija y sus nietas, este dolor se ha vuelto en fuerza para poder buscarles y poder también buscar justicia por ellas y por muchas otras más víctimas de su comunidad,   que se entrelazan ya que muchas de ellas eran vecinas o familiares.

Ella logró saber lo que vivió su hija dentro del destacamento, lo que vivieron sus nietas quienes permanecieron junto a Dominga todo el tiempo incluso cuando fue violada por los militares que luego de enfermarlas las asesinaron después de sufrir por una semana.

Julia fue varias veces a buscar a Dominga al destacamento y nunca le dieron razón de ella, pero fue hasta muchos años después que logró encontrarla y sepultarla en el cementerio de la comunidad de Sepur Zarco.

Sobre esto el abogado de la defensa le preguntó en que año fue exhumada su hija y ella contesta

“No recuerdo porque esto no es una gracia, esto es muy triste y no le puse atención a las fechas… toda la gente lloró cuando se hizo esa exhumación”.

Durante este proceso del juicio se han escuchado hasta el momento 16 testimonios, hombres y mujeres que esperan justicia, que en sus palabras llevan la verdad. Se espera lograr una sentencia condenatoria contra el Teniente Coronel Estelemer Francisco Reyes Girón por los delitos de deberes contra la humanidad en su forma de violencia sexual, esclavitud sexual y doméstica en contra de 11 mujeres y se le atribuye el Asesinato de Dominga Coc y el de sus dos hijas Anita y Herlinda, así como tratos crueles sobre 2 niñas.

También se juzga al comisionado militar Heriberto Valdez Asig por desaparición forzada de 6 hombres, esposos de las víctimas, y delito contra los deberes de humanidad en su forma de violencia sexual contra una mujer.

Recordar todo estos hechos para las víctimas representa una lucha contra el dolor, contra el miedo y contra el racismo la discriminación que la sociedad aún tiene sobre los pueblos indígenas.

El informe Guatemala Memoria del Silencio muestra que las mujeres fueron víctimas de todas las formas de violación a derechos humanos, sin embargo habla que también sufrieron formas específicas de violencia de género incluyendo violencia sexual alcanzando el porcentaje de mujeres del 99% de los casos registrados

Las mujeres que hoy dan su voz no solo rompen con el silencio sino también rompen con el estigma de la inmovilización que provoca la violencia sexual en el cuerpo de las mujeres. Por otro lado rompe con el imaginario instalado de mujeres mayas débiles de cuerpos violables y usables, a pesar de que a las mujeres y sobre todo a las mujeres indígenas se les sitúa desde la visión occidental y patriarcal como cuerpos sustituibles, débiles, las mujeres con su testimonio y con este proceso logran mostrar la resistencia y lucha que se ha llevado, dejando en evidencia al sistema y al Estado en cómo usa la violencia sexual y las violaciones a los derechos humanos para seguir sometiendo a las poblaciones.

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Ccr/Eq.

[1] Yolanda Aguilar Ponencia. CALDH. Op. Cit.

 

Qué es lo que va decir la ley con esto que nos sucedió- Sepur Zarco

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la violación sexual fue una practica generalizada y sistemática realizada por agentes del Estado como una estrategia contrainsurgente, constituyéndose como arma de terror, como vulneración de sus derechos humanos fundamentales, y del derecho humanitario”[1]

Después de e 34 años 11 mujeres q´eqch´ is ven materializada su lucha por la verdad y la justicia al lograr llevar a juicio a Esteelmer Francisco Reyes Girón, teniente Coronel del Ejército de Guatemala, por los delitos de asesinato, delitos contra los deberes de humanidad en su forma esclavitud sexual, esclavitud doméstica y violencia sexual y a Heriberto Valdez Asij, comisionado militar, por los delitos de desaparición forzada, delitos contra los deberes de humanidad en su forma de violencia sexual.

El juicio lo conoce el Tribunal de Mayor Riesgo “A” quien ha escuchado en los dos días de juicio que van a 9 testimonios 3 presentados el primer día del debate y 5 en la segunda jornada del juicio entre estos el testimonio el de una mujer q´eqchí

Que narró como ella y una de sus hija fueron violadas en el destacamento militar de Sepur Zarco.

Petrona Choc 75 años entró a la sala de audiencia con fuerza , en su cabello encanecido, en su voz y en su cuerpo también contaron la historia que ha vivido, contó como su familia tuvo que huir de su comunidad por la persecución del Ejército de Guatemala.

“Un día llegaron los soldados y uno de mis hijos. Abelino dijo ahí vienen los soldados hoy vamos a morir …reuní a mis hijos y les dije que huyéramos a la montaña otra vez , íbamos huyendo cuando escuchamos el tronar de los disparos y ahí murió mi esposo”

“todavía me duele por lo que nos hicieron, todos los días lloro”

Cuando huían doña Petrona se lastimo un píe y a por las secuelas de lo vivido se quedó sorda de un oído, aparte del dolor emocional y psicológico que aún mantiene hasta el día de hoy.

Doña Petrona Choc tuvo que huir varias veces , cuando regresó de la montaña ella tuvo que ir al destacamento de Sepur Zarco para que la dejarán ingresar a la comunidad.

“Nosotros retornamos a la comunidad de Sepur Zarco y con mis hijos pequeños estuvimos caminando por tres días al tercer día fue que llegamos al destacamento y cuando llegamos nos arrodillamos en el suelo y empezamos a orar para que nos perdonaran y nos dejarán entrar a la comunidad y ahí nos aceptaron, nos quedábamos a dormir en la sombra de una de las casas del destacamento y en la noche los soldados llegaban a jalarme de una de las piernas y yo despertaba a mis hijos le decía ahí vienen los diablos me quieren llevar, y así era como nos íbamos protegiendo”

También contó como los soldados le decían que ella ya no tenía a nadie y por eso se la llevaron junto a otra mujer las ponían hacer a preparar alimentos en grandes cantidades , y ahí también nos violaron, grande fue el sufrimiento que nos causaron, y me decían que ya no había nadie que preguntará por mí”

Durante su testimonio en la sala de audiencia su voz es escuchaba fuerte, una mujer de avanzada edad que contó el dolor que muchas otras vivieron y que ella al igual que las otras mujeres que han luchado por el proceso esperan justicia.

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Doña Petrona , contó no solo como fueron violadas en varias ocasiones , si no también como fueron esclavas domesticas de los soldados así como la violencia sexual era constante en contra de las mujeres.

“Muchas veces fui violada una de mis hijas también fue violada…que es lo que va decir la ley con esto que nos sucedió se va quedar así o va haber justicia, sobre todo este daño que nos han hecho, por eso he venido yo aquí hoy”

Durante 6 días estuvo en el destacamento y otras personas las sustituían, para ir a trabajar ahí, ella también estuvo en el destacamento de Tinajas en donde también vivió las violaciones del ejército de Guatemala.

“En Tinajas a mis hijos los amarraban y nosotros no descansábamos, no dormíamos en casa si no que nos acurrucábamos en un árbol cuyas hojas eran anchas para protegernos de la intemperie…a mis dos hijos y a mi yerno los amarraban y les pateaban con armas en el estomago…en ese lugar estuvimos 6 días.”

En este lugar también vivió violaciones sexuales por parte del ejército de Guatemala , el abuso constante contra ella y su familia no ceso ni un momento.

“Nos decían vayan a bañarse y después de que nos bañábamos un hombre gordo era el que nos violaban y después venían otros más menuditos…fue muy doloroso todo eso que nos sucedió”

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“Yo tuve que enseñarle todo a mis hijos , yo solita”

luego de este destacamento Doña Petrona y sus hijos volvieron al terreno que tenían en la comunidad de Sepur Zarco, ese terreno era parte de las tierras que su familia y otras tramitaban y fue por lo que el ejército de Guatemala   les empezó a violentar. Cuando regresó a la comunidad no encontraron nada.

“las gallinas, nuestros, cerdos, el maíz se perdió…les enseñe a mis hijos a trabajar porque éramos gente de trabajo y yo me fui a trabajar con mis dos hijos varones y les enseñe a trabajar la tierra…sembramos arroz, chile, frijol…de a poquito empezamos una vecinos me regalaron ropa vieja para cubrir a mis hijos, también me regalaron un corte viejo y así fue como empezamos a sobrevivir nuevamente”

Junto a sus hijos trabajaron nuevamente para sobrevivir , después de todo lo vivido Doña Petrona y su familia siguieron luchando, ella una mujer que nunca paró para que su familia estuviera bien , aprendió a tejer para poder alimentarse, las secuelas que hoy vive sigue haciendo mella en su vida, ella comentó como a duras penas pasa la vida, con algunos cosas que le regalan , para alimentarse.

El hambre también formo parte de las violaciones que vivió la población en el destacamento tanto doña Petrona como otro más de los testigos narró los insultos y la tortura que les hicieron pasar.

“A nosotros nunca nos pagaron, nos daban cuatro tortillas,   y nos decían ya comieron “sii” decíamos nosotros en agradecimiento, “así era cómo comían en la montaña” no les decíamos, “ya se comieron la carne” , si …”saben lo que les dimos de comer, ustedes acaban de comer carne de perro…nos decían apestosos y nosotros estábamos limpios ”

Las violaciones sexuales que ella junto a otras mujeres vivieron en el destacamento militar de Sepur Zarco , están aún presente en el dolor de las mujeres que rompieron en el silencio, en el testimonio de Petrona Choc se quebró el miedo.

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La voz de las personas que dieron su testimonio durante estos primeros días denotaban emoción , dolor, pero sin duda una incansable búsqueda de justicia.

Las mujeres con el rostro cubierto, esconden bajo esos mantos los rostros de la dignidad.

Este proceso marca nuevamente la memoria colectiva de una sociedad a la que se le ha incitado a olvidar lo sucedido pero que hoy debe escuchar la voces de quienes rompen con las vendas y las mordazas que han tratado de imponer sobre los pueblos.

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[1] Informe CEH. Guatemala Memoria del Silencio. Tomo III . Violencia Sexual contra la Mujer # 2351, Pp. 13