Reconociendo la verdad de la voz de las mujeres -Sepur Zarco

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Mujeres mayas q´eqch´is lograron que un Tribunal guatemalteco reconociera la violencia y esclavitud sexual que ellas y otras mujeres sufrieron por el Ejército de Guatemala así como de la violencia cometida en comunidades de Alta Verapaz y el Estor Izabal.

En un juicio histórico que duro 26 , días el Tribunal de Mayor Riesgo “A” sentenció a los dos acusados en este proceso a 30 años por los delitos contra los deberes de humanidad.   En el Caso del Teniente Coronel Steelmer Reyes Girón quien dirijía el Destacamento Militar de Sepur Zarco se le encontró culpable del asesinato de Dominga Coc y sus hijas Anita y Hermelinda, condenándole a 90 años por los asesinatos lo que le da una totalidad de 120 años.

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A el Comisionado Militar Hediberto Valdez Asij se le encontró culpable de los delitos de contra deberes de la humanidad y desaparición forzada y se le sentencio a 240 años de prisión inconmutables

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El destacamento militar de Sepur Zarco, durante la guerra interna en Guatemala sirvió como un centro de recreación y descanso para los elementos del ejército fue ahí que en los años de 1982 y 1986 que mujeres Q`eqchi`s fueron víctimas de violencia y esclavitud sexual a manos del Ejército de Guatemala, quienes desaparecieron y asesinaron a sus esposos y destruyeron sus bienes, siendo posteriormente desplazadas para convertirlas en esclavas domésticas y sexuales lo que duraría meses y hasta años.

El tribunal hizo énfasis en que para esta sentencia fueron de suma importancia los testimonios de las mujeres sobrevivientes. Así también reconoce que los hombres de las comunidades afectadas que fueron desaparecidos forzosamente eran campesinos que únicamente estaban organizándose para regular sus tierras.

“Los juzgadores creemos firmemente en los testimonios de las mujeres que fueron violadas en Sepur Zarco”

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Además que dijeron que era importante reconocer los hechos sucedidos, para empezar a sanar.

“Al concluir con nuestro análisis los juzgadores expresamos que creemos firmemente en reconocer la verdad, ayuda a sanar las heridas del pasado, haciendo conciencia que este tipo de hechos no debe de volver a repetirse, porque el pueblo de Guatemala desea vivir en paz”

Dentro de la sentencia se reconoce que las constantes violaciones sexuales hacia las mujeres tenían como objetivo destruir a la población.

“El profanar los cuerpos de las mujeres también constituyo una profanación hacia la comunidad y se convirtió a las mujeres en objetivo de guerra , para lograr la aniquilación de quienes consideraban sus enemigos, en tanto que la servidumbre domestica también llevo al sometimiento de las mujeres de las personas consideradas como enemigas”

El tribunal también habló sobre como estos delitos dejan una pena irreparable en las víctimas, además de las secuelas que tienen la violencia sexual en la vida de las mujeres, reconocieron el temor de las y los testigos por lo sufrido.

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Durante más de 34 años lucharon las mujeres mayas q´eqch´is para mostrar la verdad de sus cuerpos , y la de sus comunidades.

Sepur Zarco es la muestra de lo que la violencia de Estado dejó en el cuerpo de las mujeres, logrando al dar sus testimonios vencer el miedo y el silencio impuesto a la sociedad Guatemalteca

Ellas con sus voces lograron marcar un precedente en la memoria colectiva, y en la historia del país.

“Estamos aquí abriendo camino para muchas mujeres que han sufrido de violación y masacres, no solo nosotros del pueblo q´eqch´i también otras comunidades del país, queremos que ellas también sigan adelante ”[1]

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Rigoberta Menchú Premio Nobel de la Paz, se abraza con una de las sobrevivientes al terminar la sentencia.

Esto dijo una de las mujeres mayas q´eqch´is que son quienes   después de esta larga espera, desean ver justicia no solo en sus comunidades si no en otras comunidades del país que vivieron los vejámenes cometidos por el Estado de Guatemala durante la Guerra interna que duro 36 años.

Es con esta sentencia que se abre muchas posibilidades para otras mujeres , los pueblos siguen desenterrando la verdad de la tierra, las mujeres siguen hablando desde sus cuerpos para lograr mostrar la verdad que se ha vivido, para obtener justicia.

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[1] Entrevista realizada posterior a la sentencia el 26 de febrero por Noticiero Guatevision.

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